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Saga Sargento Carmelo Domínguez de Fernando Roye

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martes, 26 de septiembre de 2017

Saga Un inquisidor en el fin del mundo de Teresa Piquet

Caballos de octubre (Un inquisidor en el fin del mundo 01 )
Sinopsis:

Hace dos mil cuarenta y cinco años, a principios de otoño, un hombre apareció muerto en el foso de una fortaleza legionaria romana, no lejos del fin del mundo. Vestía uniforme, pero no era militar. A. M. Sereno Celso, centurión novato, se encontró con que le encargaban llevar adelante las pesquisas para esclarecer las circunstancias del crimen y averiguar la identidad del asesinado. Sus esperanzas de disfrutar de un apacible destino en provincias se desvanecieron como el humo, mientras el recuento de muertos, entre asesinados y falsos accidentados, iba en aumento y se veía envuelto en una investigación frustrante y arriesgada.



Opinión: Caballos de octubre (Un inquisidor en el fin del mundo )

Tras el pequeño receso vacacional, hoy os presento una novela que estoy segura de que os va a llamar la atención, tanto a los amantes de la novela policíaca como a los de novela histórica.

Muchas son las novelas que nos transportan a la Roma republicana o imperial; muchas las que nos hablan de emperadores, legiones, guerras y traiciones, pero la verdad, es que hasta el momento, yo no había tenido entre manos ninguna, en la que un centurión asumiese el papel de investigador o policía, inquisidor o notario, aunque con esto no esté diciendo que no las haya.

Teresa Piquet debuta en el mundo literario con esta novela, Caballos de octubre, que será la primera de una saga que tendrá como protagonista al centurión novato Sereno.
Con Sereno, estableceremos desde el comienzo una estrecha relación, que nos llevará por los primeros pasos de su carrera como centurión en la Legión Décima Gémina. Una legión, destinada como castigo en una provincia muy lejana de Roma y muy cercana para nosotros, una provincia casi en el fin del mundo, la denominada, Hispania Ulterior.
Sereno, como digo, nos relata sus comienzos como notarioinquisidor de la legión, haciendo uso de su memoria y con un sentido del humor, que muchas veces arranca auténticas carcajadas en el lector, por lo cómico de algunas de las situaciones o las expresiones utilizadas por los protagonistas.

Pero lo más fascinante de esta novela, al margen de la gran historia que hay detrás; de los magníficos personajes sobre los que se sustenta; es la técnica que emplea el narrador, nuestro buen amigo Sereno, para introducirnos en la trama y engancharnos a ella.
Y es que nosotros, los lectores, somos parte de esta historia, ya que asumimos desde el comienzo un papel impuesto e importante.
El lector, adopta el papel de un futuro personaje, aunque no participe en la historia de forma directa. Sereno se dirige en todo momento a su sucesor, es decir, a ti o a mí... al encargado de continuar con su trabajo en la legión, ahora que el momento de su retirada se acerca.
Por ese motivo, Sereno, aprovechando que su buena memoria se mantiene intacta, que su vista sigue permitiéndole escribir a la luz de la lámpara y que su pulso sigue firme, procede a poner por escrito todo lo que recuerda sobre algunos casos, particularmente notables, que tuvo que afrontar, para que nos quede como legado, y esos casos, amigos lectores, serán las entregas, los volúmenes que formarán esta saga.

Teresa Piquet, en este primer libro da en el clavo; consigue construir unos personajes totalmente creíbles, interesantes, amenos, pero cuya característica más importante quizás sea, que son capaces de soportar el peso de la trama.
Sereno, Cornificio, Galo, Plácido... son algunos de esos personajes, que pasarán a formar parte de nuestra vida... Pero no os vayáis a pensar, que los personajes ficticios serán los únicos que aparecerán en esta historia; acapararán nuestra atención, serán los más cercanos, es cierto, pero también habrá otros que aparecerán de forma puntual, como Agripa, y sobre ellos recaerá una gran misión...
Serán los encargados de emborronar con su paso, la delgada linea o límite, que existe entre ficción y realidad.
Y quién sabe... quizás en alguna de esas visitas o viajes, Marco Vipsanio Agripa, lugarteniente de Augusto, entre calzada y calzada, proyectará una de nuestras joyas más preciosas y que se mantiene aún en pie, nuestro Teatro romano de Mérida...

Pues bien, ya tenéis algún dato más... una novela que se mueve entre ficción y realidad; entre novela histórica y policíaca; con excelentes personajes y un buen argumento, pero hablemos un poco más de esto.

Sereno llega a una Hispania todavía en formación, en las últimas décadas del siglo I a.c, y sin apenas haber tenido tiempo de tomar asiento para disfrutar de un apacible destino, se ve envuelto en una investigación muy complicada, donde los muertos empiezan a acumularse...
La trama esta muy bien urdida, no deja ningún detalle en manos del azar; mantiene el ritmo constante hasta el final, apoyándose en varios elementos: en la intriga, en el humor y en unos diálogos que ocupan la mayor parte del libro, eso hace que esta novela se convierta en una lectura ágil, a la par que interesante y amena.

El final está completamente a la altura de todos estos detalles, es el idóneo, y lo único que provoca en nosotros son ganas de continuar con las aventuras. Saber cuál será el próximo caso de Sereno; si Cornificio y Galo continuarán con sus constantes piques; si la sombra del divino Julio César seguirá siendo un personaje omnipresente o si Augusto, terminará dando la orden de avanzar, a la conquista de nuevos territorios, al ritmo de sones de guerra...


martes, 15 de agosto de 2017

La cajita de rapé de Javier Alonso García-Pozuelo

Sinopsis:

España, 1861. Tras un cuarto de siglo como policía, José María Benítez, al frente de la comisaría de La Latina, ve al alcance de su mano el prestigioso puesto de inspector jefe de Madrid. Sin embargo, sus ambiciones personales quedan relegadas cuando en la casa de los Ribalter, una adinerada familia de su distrito, aparece muerta una criada. El crimen, que en un principio parece explicarse por un móvil económico, se complica cuando, en el transcurso de la investigación, comienzan a aflorar secretos familiares que vienen de muy lejos, de la isla de Cuba, donde el señor Ribalter amasó su fortuna.
Mientras José María Benítez y Ortega, su nuevo ayudante, un joven abogado malagueño sin experiencia policial, tratan de esclarecer este caso, que se complica a pasos agigantados, Madrid vive expectante la inminente apertura de Cortes. La ilusión de unidad con la que se ha combatido al imperio marroquí se ha desvanecido y en la Unión Liberal, liderada por el general O'Donnell, comienzan a sonar las primeras voces disidentes a raíz de la conducta del Gobierno con los campesinos andaluces condenados por la sublevación de Loja.
Benítez tendrá que enfrentarse a sus demonios personales y poner a prueba su integridad ante la cara más miserable del poder.

Opinión:

La cajita de rapé, es la primera novela de Javier Alonso García-Pozuelo, y debo decir desde estas primeras lineas, que ha sido un soberbio comienzo para él y un gran descubrimiento para mí.
Todos los que me seguís con regularidad, sabéis que soy reacia a dar las máximas puntuaciones, y creo que esta historia, sinceramente lo merece.

Javier Alonso nos transporta al Madrid decimonónico de manos del inspector José María Benítez, encargado de la comisaría de La Latina, donde debe resolver un crimen en apariencia sencillo, y aquí es donde este escritor empieza a deslumbrarnos...

La ambientación... es perfecta, ese es un requisito indispensable para que una novela histórica resulte creíble y cuaje en el lector; el lenguaje de los personajes se adecua a su estatus social; las descripciones de la ciudad, de las costumbres, resultan soberbias; y el lector se ve inmerso en una historia que le absorbe y le transmite desasosiego e incertidumbre, al sentirse un personaje más de la trama, un observador que masca el ambiente enrarecido, causado por una situación política y social complicada.
Este autor, nos sumerge en una época muy poco conocida o quizás eclipsada por los duros acontecimientos que ocurrirían en breve; son los años previos al denominado Sexenio Democrático que llegaría tras la revolución de 1868 y que obligaría a Isabel II a abandonar España, exiliándose en Francia. Más tarde llegarían otros momentos delicados para la sociedad española, como el asesinato de Prim, en la calle del Turco en 1870, una época como digo, marcada por una atmósfera política muy convulsa, donde las conspiraciones se cocían a fuego lento en las tertulias y cafés de la capital.

Debo decir que es una lectura compleja y completa al mismo tiempo, de las que suponen todo un reto para el lector; de las que se saborean y nos hacen disfrutar con un argumento enrevesado, donde no encuentras pistas que delaten al asesino. Una novela histórica como ya habéis podido comprobar, costumbrista y con tintes de novela policíaca o de misterio.

Los personajes... son otro de los detalles a tener en cuenta y que complementan la exhaustiva documentación.
Apreciamos un lenguaje formal e informal, como ya he indicado al comienzo, y cada personaje adapta su forma de expresarse a la situación en la que se halla o bien, al tipo de personaje que representa.
Hay personajes protagonistas que ejercen de guía a lo largo de la historia, como el inspector Benítez; secundarios, como Ortega o Fonseca; ambientales, como el mismísimo general O'Donnell e incidentales, que entran y salen de escena aportando el toque necesario de realismo...

Todos ellos, están perfectamente construidos, se funden con el entorno al tiempo que se mimetizan en la perfecta ambientación, sustentando y complementando con sus diálogos y actuaciones, el argumento, y con ello al personaje principal, Benítez.
Un personaje del cual me declaro fan incondicional, y cuya espléndida carrera espero que no acabe con esta obra, a ver si con un poco de suerte, podemos disfrutar de su buen hacer en otras historias y si no es pedir mucho, que coincida en algún momento con otro coetáneo suyo y que cito un poco más abajo y que dice así en sus memorias...

“Escapándome de las cátedras, ganduleaba por las calles, plazas y callejuelas, gozando en observar la vida bulliciosa de esta ingente y abigarrada capital. Mi vocación literaria se iniciaba con el prurito dramático, y si mis días se me iban en "flanear" por las calles, invertía parte de las noches en emborronar dramas y comedias. Frecuentaba el Teatro Real y un café de la Puerta del Sol, donde se reunía buen golpe de mis paisanos.”

Pues sí, lo habéis averiguado, me estoy refiriendo al gran Pérez Galdós, y este párrafo en cuestión pertenece a Memorias de un desmemoriadocap II. 
Y es que, el reconocimiento a nuestra "Literatura" con mayúsculas, es otro elemento que también encontraréis en esta novela, constantes menciones hacia el gran Lope, Cervantes o Larra.

La historia también cuenta con un narrador en tercera persona, omnisciente, que me hubiese encantado que respondiese al nombre del escritor anteriormente citado, Galdós, de esa forma, no solo habríamos contando con un cronista de excepción, experto en plasmar historias y describir personajes de forma única, sino que habríamos podido disfrutar, más aún si cabe, de un paseo costumbrista por las calles de la villa y corte, en época de Isabel II, de manos de uno de los mejores retratistas, que relataba la realidad sin escatimar en detalles; ¡pero claro!, mi querido Galdós, no llegaría a Madrid hasta un año después, en 1862 para supuestamente estudiar derecho...
Aún así, yo que tengo tendencia a dejar volar mi imaginación, creo ver un homenaje, quizás oculto, a este escritor en el nombre del inspector, Jose máría Benítez Galcedo, no se que opinaréis vosotros, quizás es rizar demasiado el rizo...

Decían en la reseña de este libro, en el blog amigo de Sifuesemoslibros, que esta novela es perfecta para los talleres de lectura, y estoy completamente de acuerdo con él.
El libro gana mucho, mejora su lectura, enriqueciéndola con comentarios y observaciones ajenas. Es una historia perfecta para compartir, comentar, desgranar y completar con búsquedas de información sobre esa etapa de nuestra Historia.

¿Os he convencido para leerla...?


lunes, 7 de agosto de 2017

La huella de una carta de Rosario Raro

Sinopsis:

La apacible vida de Nuria con su marido, un comercial al que no ve lo que quisiera, se altera cuando ella lee en la prensa un enigmático anuncio que le despierta su sueño de dedicarse a la escritura. Sin saber a ciencia cierta de qué se trata, acepta convertirse en la escritora anónima de las respuestas a las cartas que el consultorio radiofónico de Elena Francis recibe. Su labor parece sencilla: encargarse de responder las cartas que no da tiempo a radiar. Pero todo cambia cuando una oyente desesperada le habla de unos niños nacidos con terribles malformaciones. Nuria decide investigar su origen y destapa una trama internacional de corrupción que pondrá en jaque su vida y cambiará su destino para siempre.
Tras el éxito de Volver a Canfranc, Rosario Raro regresa con una novela impactante que cautivará a sus lectores.

Opinión:

Conocí a Rosario Raro con su primera novela, Volver a Canfranc, y la verdad es que me sorprendió gratamente.
Mezclaba ficción y hechos reales de una forma magistral; la linea que separaba un género de otro era inapreciable, y eso daba valor a la narración.
Por otra parte, con los personajes ocurría algo similar, el perfil creado para cada uno de ellos transmitía veracidad a la historia, a pesar de que como es lógico, con unos se empatizase más que con otros.
Otra característica de esta autora, es que sus novelas no nos dejan indiferentes; sabe en que momento pellizcar, tocarnos la fibra sensible y esa incomodidad narrativa es algo positivo para una novela, porque despierta sentimientos y reacciones de todo tipo.

Con esta nueva historia, Rosario vuelve a dar en el clavo.
Crea una historia ficticia y la adorna con hechos reales... o quizás sea más correcto decirlo al contrario... Narra los hechos reales y los adorna con parte de ficción.
Sea como sea, el caso es que el resultado de nuevo ha sido acertado.

El argumento nos sitúa en la España de los años 60.
Tenemos como hilo ambiental de fondo, el famoso consultorio radiofónico de Elena Francis; un programa que durante 36 años dio consejos a las mujeres de la época.
Y sí... se lo que estáis pensado, ¡vaya consejitos que daba! sumisión, aguantar y mirar hacia otro lado, entre otros...
Pero no podemos juzgar con nuestra mentalidad actual el papel que jugaba la mujer en esa época ni en anteriores, porque para ello tendríamos que analizar detenidamente el entorno económico, político, social y religioso, y eso es algo, que por mucho que critiquemos no vamos a cambiar a estas alturas...
Las mujeres, tenemos mucho trabajo pendiente, hay un largo camino aún por andar, y hay que mirar hacia adelante para evitar tropezar y conseguir cambiar o mejorar... así que corramos un largo y tupido velo sobre esto, y sigamos hablando de La huella de una carta.

El caso, es que con el consultorio de Elena Francis y su peculiar sintonía de fondo, conocemos a Nuria, la protagonista. Una mujer muy inteligente que decide contestar a un enigmático anuncio en un periódico.
Se convierte así en una de las elegidas, de esas mujeres que contestaban las cartas que no llegaban a emitirse por la radio.
Básicamente con lo dicho tenemos los cimientos del argumento; una historia que mezcla ficción y realidad con el género epistolar, historia de amor incluida y un ligero toque de novela negra, porque una de las cartas que reciba Nuria, hablará de un medicamento, real, que provoca grandes malformaciones en los niños.
Supongo que sabéis de que os hablo, de la Talidomida, ese veneno disfrazado de fármaco, que fue comercializado durante los años 57 y 63, como sedante y calmante de las náuseas durante los primeros meses del embarazo.
Nuria se verá embarcada en una complicada y peligrosa investigación que nos atrapará a lo largo de 67 capítulos, divididos en cuatro partes y en la que os adelanto que no estará sola.

Esto a grandes rasgos es el argumento, pero hay mucho más.

Al comienzo de la novela nos encontramos con una escena turbia y desconcertante, estamos en agosto de 1962, en Düsseldorf, y dos hombres encuentran a una mujer tendida en el suelo. A continuación la historia salta a Barcelona, a mayo de 1962 y comienza a relatarnos la historia de Nuria.
Debo decir que el inicio de la novela, ese comienzo que nos sitúa en esa ciudad alemana, me desconcertó un poco, no sabía como enhebrar o como enlazaría posteriormente con la historia, y curiosamente, tras conocer a Nuria, logré olvidarme por completo de esa escena. La historia de la protagonista me absorbió...

Al llegar a la tercera parte del libro nos encontramos de nuevo con esa escena ya olvidada, y descubrimos su motivo.
Las dos primeras partes corresponden a un racconto bastante extenso, una narración retrospectiva y detallada, que irá avanzando de forma lineal hasta llegar al acontecimiento narrado nada más empezar.
Ese juego en el que nos introduce la autora, sirve para mostrar las consecuencias de la investigación que inicia nuestra protagonista, pero sobre todo, para conocer hasta donde se extendían los largos y dañinos hilos que movía la corporación encargada de suministrar ese veneno.

La huella de una carta, es una historia emotiva e inquietante, tratada con respeto, donde todos los personajes que aparecen están interrelacionados.
Una historia que refleja de fondo la sociedad española de los años 60, una crítica o denuncia hacia unos hechos que no deberían haber ocurrido jamás, y que lamentablemente, forman parte de nuestra Historia más reciente.
Siempre decimos que "Spain is different", yo diría más bien que algunas situaciones aquí son surrealistas y dignas del mejor cine de Buñuel, y es que España es así, llegamos hasta tal punto, que incluso los afectados por ese veneno perdieron el juicio contra la famacéutica. así que mejor o más correcto, sería decir que Spain is indifferent.

Rosario Raro, al final de la novela nos ofrece un final alternativo, con esto no digo que podamos elegir entre uno u otro, sino que ella nos ofrece el final que habría sido justo, el correcto, y no el engaño al que los españoles y más en concreto los afectados y sus familias, se vieron arrastrados...

Es una novela a la que deberíais dar una oportunidad, habréis apreciado que he prescindido de hablar del resto de personajes, de la estructura, de la ambientación... porque creo que el argumento, la trama y la historia real, es lo realmente importante y eclipsaría o convertiría en superfluos al resto de elementos que componen esta novela.


jueves, 13 de abril de 2017

Las señoritas Lagarde de Jacinta Ramírez de Rodrigo

Sinopsis:

Cuatro hermanas. Un secreto familiar. Un amor prohibido.
Octubre de 1875, Antonio López de Sandoval, brigadier de ingenieros, regresa a España después de haber luchado en Cuba durante cinco años. Su vida esconde un gran secreto.
Determinado a que nadie lo descubra, se dispone a abandonar el ejército y a refugiarse en una pequeña localidad andaluza. Aquí, el enigmático personaje conoce a Esperanza Lagarde, de quien se enamora perdidamente.
 La precaria economía familiar de la joven es uno de los motivos por el que sus hermanas permanecen solteras, pero hay otro más importante. Cuando Antonio lo averigua, toma una sorprendente decisión que acabará cambiando la vida de todos.
Basada en hechos reales, esta es una historia de intrigas. sospechas y engaños.
Una aventura increíble que recrea una época en la que las mujeres no podían elegir su destino.

Opinión:

Leí en alguna entrevista a la autora, no recuerdo en que medio, que para esta novela se había empapado de la obra de autores españoles de la época, lógicamente salía a relucir el nombre de Doña Emilia Pardo Bazán y el de D. Benito Pérez Galdós, dos autores elegidos con gusto y acierto, ya que son dos escritores de referencia en el género del realismo español.
Por lo tanto, esta novela ya tenía un punto a favor si lograba tan solo la mitad del realismo que ellos conseguían en sus novelas.
Es cierto que la autora consigue recrear muy bien la sociedad de finales del siglo XIX y en este punto habría que hacer especial hincapié, en como logra reflejar el papel de la mujer, en una sociedad donde como se indica en la sinopsis, no podían elegir su destino.
No voy a decir que haya conseguido imitar o alcanzar el estilo de los dos genios literarios españoles, anteriormente citados, porque eso es algo imposible, entre otras cosas le falta imitar el lenguaje excesivamente cuidado en el que ambos eran expertos, además de que se sabe que Galdós era un experto pintor de ambientes.

Aún así, hay que decir que el grado de satisfacción tras la lectura es bastante alto.

Las señoritas Lagarde, nos ofrece una historia familiar, una narración donde los personajes principales son mujeres, pero sobre todo, una historia que esconde un enorme secreto.
La narración se respalda en dos acontecimientos históricos, el asesinato de Prim y los primeros años de la guerra de cuba, la que fue conocida como la guerra de los diez años, si bien, el punto desde el que surge esta historia, el más importante, es el asesinato de Prim y los acontecimientos tanto previos como posteriores al atentado que tuvo lugar en la calle del turco.

En los cuatro primeros conocemos a la familia Lagarde y al que será el protagonista masculino, Antonio, mostrándonos los meses previos a su llegada a Sanlúcar.
Ahí surge el misterio, o más bien el primero de ellos, porque realmente esta historia parece un ovillo. Según avanza la lectura empiezan a aparecer secretos que se enlazan, y solo al final, descubriremos la verdad.
A continuación tenemos otros cinco capítulos, cada uno de ellos dedicado a un personaje.
Caridad, Rosario, Milagros, Antonio y Esperanza.
Cinco personajes fundamentales y bien definidos, a través de los cuales iremos conociendo a la sociedad de la época, si bien, de entre ellos destaco a 3, a los que forman el triángulo amoroso. Antonio, Milagros y Esperanza, pero de ellos ya hablaremos cuando les toque el turno.

Como he dicho, esta historia la componen diez capítulos...
El último
se titula La carta y en él nos aguardan las revelaciones, pero también las sorpresas. Y aquí llega el "pero" de la novela, se supone que este capítulo debería cerrar la historia, pero el final elegido a mí, me deja más incógnitas y sobre todo preocupación, por los personajes.

También hay que señalar, que al final nos encontramos con que la autora ha incorporado tres pequeños bloques bajo los títulos de contexto histórico, personajes históricos y cronología, donde se facilitan los datos necesarios para comprender o conocer el trasfondo histórico sobre el que se construye la historia.
Pero volvamos a la novela...

Las señoritas Lagarde es una saga familiar, una novela que podíamos catalogar en distintos géneros. Es una historia costumbrista con tintes románticos, donde la ficción se mezcla con los hechos históricos y donde además, encontramos una historia real sobre una antepasada de la autora.
Esta novela está muy bien ambientada, hace énfasis en las costumbres y algo que destaca es la diferencia que encontramos en el lenguaje, diversos registros y niveles para diferenciar la clase de la que provienen los personajes.

El realismo
, como indica su nombre, era un testimonio fiel de la realidad, huyendo del idealismo que encontramos como característica principal en las obras del romanticismo, y es curioso, porque aquí vemos reflejado ambos géneros.
Las dos hermanas pequeñas tienen una idea particular sobre el amor.
Milagros más pragmática y realista, contrasta enormemente con la idea que sobre el amor tiene Esperanza.

Las acciones de los personajes
, son un claro reflejo del ambiente en el que se mueven.
La madre, apocada, es el clásico "Ángel del hogar". Una mujer de provincias, a la que no le gusta relacionarse socialmente, que vive volcada en las tareas de casa, en el marido y los hijos, huyendo de la ociosidad, y las dos hijas mayores siguen su ejemplo al pie de la letra.

En la tercera de las hijas, Milagros, vemos a una de esas mujeres soñadoras, que empezaban a ser más independientes. Quiere ser maestra y en ella vemos retratada esa parte de la sociedad que inspirándose en la filosofía krausista, apoyaba la Institución Libre de Enseñanza. Sin duda el mejor personaje femenino.


De Antonio López de Sandoval, realmente sabemos muy poco.
Su verdadera historia la iremos conociendo a lo largo de la obra, pero se sabe que tuvo relación con Prim e incluso que pudo estar relacionado con su asesinato, pasando los últimos cinco años luchando en Cuba.
Tiene una personalidad embaucadora, es un gran seductor, y al igual que todos los personajes, los lectores también caemos bajo su influjo.
No tiene una, tiene mil caras y en cada situación sobresale sorprendiéndonos con los giros argumentales que el mismo provoca. Es un personaje excelente, sobre todo un virtuoso en contar tanto verdades, como medias verdades y grandes mentiras.

Don Pedro
, el cabeza de familia, es un hombre con carácter, al que le gusta cumplir con las tradiciones, por lo tanto sus hijas deben casarse por orden de edad, y aquí surge el conflicto narrativo; Antonio se enamora de Esperanza, la hija pequeña, y parece que lo va a tener complicado.
Él es perseguido por un pasado convertido en misterio y a Esperanza la persigue la tradición y un pesado lastre, porque las señoritas Lagarde han nacido solteronas.
Las dos mayores, tan retraídas e insulsas como la madre, no resultan nada agraciadas y el reto de casarlas se ha convertido en toda una aventura.

Y pasito a pasito, personaje a personaje, hemos llegado casi al final, al momento que me reservo para Esperanza.
Y es que, realmente es un personaje que no me ha gustado; quizás porque Milagros consigue eclipsarla con su fuerza y argumentos.
Esperanza es un personaje que se deja llevar y que realmente sin su hermana mayor, sería totalmente maleable. La vemos crecer, pasar de ser una jovencita bonita que resalta por encima de sus hermanas, a convertirse en una total belleza. Pero la belleza, no lo es todo...



lunes, 10 de abril de 2017

Renacer de las cenizas de Akiko Mikamo

Sinopsis:

Hiroshima, 6 de agosto de 1945. El joven Shinji Mikamo y su padre disponen todo lo necesario para la demolición de su casa. Nada les hace sospechar que esa mañana se abrirán ante sus ojos las puertas del infierno, pues la bomba atómica estalla a escasa distancia del lugar donde se encuentran. A pesar de su cercanía al epicentro de la explosión, milagrosamente ambos logran sobrevivir, aunque con graves heridas. La destrucción causada por esta desconocida arma, de una magnitud jamás vista hasta entonces, los conducirá a un angustioso peregrinaje en busca de su salvación a través de un nuevo mundo de devastación y horror.
Renacer de las cenizas, historia biográfica real, escrita por una de las hijas del propio protagonista, no solo constituye un fidedigno testimonio que nos aproxima a los extraordinarios acontecimientos que se convertirán en hito indeleble de la historia del siglo XX, sino que también constituye un extraordinario ejemplo de superación personal y perdón, un mensaje de paz y amor para toda la humanidad.

Opinión:

Hoy quiero hablaros de un libro, uno de esos textos que hoy en día muchos deberían leer. Una historia dura pero que muestra el gran poder sanador que tiene el perdón.

Todo comienza una mañana.
Una mañana como otra cualquiera, donde un padre y un hijo comparten un escaso desayuno, fruto del largo racionamiento al que se están viendo sometidos por la guerra.
El sol todavía no está alto, pero el caluroso bochorno parece presagiar los tristes acontecimientos que están a punto de suceder.
Ese primer capítulo, comienza con un título que deja poco para la imaginación, Cielo azul, cielo rojo, un presagio que planea sobre las cabezas de los personajes como ave de mal agüero.
Nos encontramos en la ciudad de Hiroshima, situada al oeste de Japón, la mañana del 6 de agosto de 1945.

Akiko Mikamo es la autora de esta obra, y a la vez es hija de Shinji, nuestro protagonista.
Akiko elige para dar voz a este testimonio, un narrador en primera persona, curiosamente su padre, que pasa de ser el personaje principal al eje de la narración.
Conocemos su testimonio de primera mano, una historia que refleja la experiencia vivida por él y su padre, en las primeras semanas y meses, después de la explosión de la bomba atómica.
Pero no nos encontramos con los inconvenientes inherentes a un narrador en primera persona, no cae en el error de la subjetividad, la injerencia que solemos encontrar en otros textos donde el personaje es víctima al mismo tiempo. Parece que más que un narrador en primera persona, es un narrador cámara, algo rarísimo de encontrar o que al menos yo, no he visto en ninguna otra obra.
Nos relata los hechos tal y como sucedieron, apenas interviene con sus opiniones, nos ofrece una narración real, humanizada y sobre todo respetuosa, sin tintes de acritud; podríamos considerar que es una oda a la paz y al amor, para toda la humanidad.

Su relato, como he dicho, no busca abrir heridas, no encontramos alojado en ningún momento sentimientos de odio, tampoco busca compasión, pero ¡ojo! si busca conmover al lector. Hacerle pensar y sobre todo enseñar que toda acción tiene sus consecuencias y no siempre resultan ser las deseadas.

Los personajes que iremos conociendo a lo largo de este relato, pese a toda la crueldad sufrida, solo ven la bondad y la generosidad de la gente que les tiende una mano en el camino. Cada uno de esos gestos de bondad es recibido por ellos como un regalo maravilloso. No tienen palabras de rencor para los causantes, saben que deben mirar hacia adelante aunque el futuro sea incierto.

La Historia está ahí, no puede borrarse y sería absurdo intentar hacerlo, como dice Shinji casi al final, cuando ya es un hombre adulto con una familia que depende de él.
El quiere que sus hijas vivan en un mundo en paz, donde las diferentes culturas se comprendan y se respeten, que se ayuden, para que nadie vuelva a sufrir semejante atrocidad.
El enseñó a sus hijas una lección con mucho valor y que debería servirnos a todos. Como seres humanos tenemos el poder de elegir, de reaccionar a experiencias aparentemente negativas y la mejor forma de hacerlo es a través de la compasión y del perdón.



jueves, 16 de marzo de 2017

El asesinato de Sócrates de Marcos Chicot

Sinopsis:

Grecia, siglo v a. C.
Un oscuro oráculo vaticina la muerte de Sócrates.
Un recién nacido es condenado a morir por su propio padre.
Una guerra encarnizada entre Atenas y Esparta desangra Grecia.
El asesinato de Sócrates recrea magistralmente la época más extraordinaria de nuestra historia. Madres que luchan por sus hijos, amores imposibles y soldados tratando de sobrevivir se entrelazan de un modo fascinante con los gobernantes, artistas y pensadores que convirtieron Grecia en la cuna de nuestra civilización. A lo largo de las páginas de esta absorbente novela, brilla con luz propia la figura inigualable de Sócrates, el hombre cuya vida y muerte nos inspiran desde hace siglos, el filósofo que marca un antes y un después en la historia de la humanidad.

Opinión:

Una pequeña reflexión...

Hace poco leía en un blog amigo, Si fuesemos libros, que estamos acostumbrados a que una gran parte de las novelas históricas que recrean la historia antigua, se centren sobre la civilización de Roma o Egipto, y es totalmente cierto.

Estamos saturados de esa época  y de esas civilizaciones en concreto, pero son pocas las novelas que con rigurosidad tienen como escenario a la Grecia clásica, además de que por supuesto, el cine nos ha vendido con frecuencia una imagen que se aleja bastante de la realidad.
Me viene a la cabeza la película Troya...
¿Quién no ha visto esa película? donde parece que la historia se recrea al estilo neoclásico, siguiendo la norma de las tres unidades diseñadas para el teatro.
Los acontecimientos ocurren en un periodo muy corto de tiempo, no exactamente en 24 horas como dictan las reglas, pero desde luego, no en los nueve años que supuestamente duró esa guerra.
Las otra unidades que se suman a esta del Tiempo, es la de acción; la historia como comprobamos es totalmente lineal y no se da gran importancia a las historias secundarias. Para finalizar tenemos la unidad de lugar, todo ocurre en el mismo escenario.
Pero retomando mi anterior comentario, leyendo esta novela, comprobaréis que la historia no es como nos la han contado cuando estábamos en el colegio.
Pensamos que existió un gran Imperio Griego, y en parte es cierto, pero no existió hasta que llegó Alejandro Magno y unificó las ciudades estado con Macedonia.
Hasta ese momento, lo que conocemos como Grecia, eran pequeños estados, con su propio gobierno y ejército, que se posicionaron en el bando de Atenas o de Esparta, las dos grandes ciudades.

Una historia real y bien documentada.

Con esta nueva novela, la hábil pluma de Marcos Chicot, vuelve a sorprendernos ofreciéndonos una historia, como digo, totalmente real.
Los que hayáis tenido la posibilidad de leer alguna de sus obras anteriores, notaréis la gran evolución que ha sufrido su forma de escribir.
Si ya nos sorprendía con El asesinato de Pitágoras o con su continuación, La hermandad, donde el lector caía rendido literalmente a sus pies por la calidad de su texto, en esta nueva, volvemos a hacerlo con una gran historia, más seria y compleja, y sobre todo, que destaca por la exactitud de los hechos narrados.

Nos encontramos con una historia al estilo de Crónica de una muerte anunciada.
El hilo central, el principal desde el que parte la novela, es la visita que realiza Querefonte a Delfos, para consultar al oráculo.
Así da comienzo la mezcla entre realidad y ficción.

Cuando ficción y realidad se funden...

Sabemos, de cierto, que Querefonte realizó una pregunta al oráculo y la respuesta es por todos conocida, no había ningún griego más sabio que Sócrates.
La segunda pregunta pertenece a la ficción añadida y gira alrededor de la muerte del gran filósofo.
Una respuesta desconcertante, que marcará a partir de ese momento, no solo la vida de Querefonte, sino de todos los personajes que participan en esta excelente historia.
Las palabras del Dios Apolo, indican que su muerte será violenta a manos del hombre de la mirada más clara.
Todos conocemos cual fue el final de Sócrates, quizás es una de las muertes más conocida de la historia junto con la de Julio César, pero también deberíais saber, que los oráculos no deben interpretarse al pie de la letra, o que se lo pregunten a Esquilo, que sabe bastante de eso...
Con este pequeño juego de intriga, el autor capta inmediatamente la atención del lector, un suspense que va in crescendo a lo largo de un argumento que avanza siempre de forma lineal, siguiendo de cerca al filósofo, aunque sin concederle el protagonismo absoluto.

Todas esas historias secundarias, que cabalgan entre realidad y ficción, proporcionan los elementos necesarios para conseguir una excelente novela de corte histórico, que además de entretener, sirve para enseñar y para transmitir al lector la sensación, de que todo el argumento en conjunto, pudo haber sucedido tal y como se relata.
Todo esto podría ser una descripción de lo que encontraremos en el argumento, pero no debemos olvidar el marco histórico, diría que excepcional, sobre el que se encuadran todas estas historias, y que se denomina como El siglo de Pericles (Siglo V. a.c)
El siglo que marcó un antes y un después para la ciudad de Atenas, ya que a partir de ese momento llegó su ocaso, por lo tanto, como telón de fondo nos encontramos con las constantes luchas entre Atenas y Esparta; historias de hombres fuertes, curtidos en batallas donde las mujeres tenían muy poco que decir.

El papel de la mujer

En esta obra se nos ofrece un retrato fiel del papel que estaban obligadas a desempeñar esas mujeres, y curiosamente, a pesar de estar atadas de pies y manos, consiguen hacer sombra a los personajes masculinos.
Entre esas mujeres encontramos algunas reales como Jantipa la mujer de Sócrates o Aspasia, la mujer del gran general Pericles, una mujer de formación elevada y cuyas costumbres liberales, habituales en Mileto de donde era originaria, chocaban en exceso con el papel que debía desempeñar la mujer de Atenas y es que, como digo al comienzo, la historia no es tal y como nos la han contado...
Las mujeres en la Grecia Clásica, no tenían tanta libertad como se menciona en algunos libros, incluso habría que hacer distinciones entre mujeres de la misma clase y de distintas ciudades, las atenienses tenían menos derechos que por ejemplo las mujeres de Esparta.

El autor, nos muestra al igual que ya lo hiciera siglos antes Homero, que la antigua Grecia era una sociedad patriarcal, donde las mujeres eran eternas menores de edad, pues no poseían derechos ni jurídicos ni políticos.
Pasaban de estar bajo la tutela paterna a la tutela del marido.
Las aristócratas o en situación privilegiada, podían cultivarse pero hasta una corta edad, después pasaban a estar prácticamente recluidas en casa, y salían en contadas ocasiones y por supuesto, en compañía.
Por ese motivo, es de agradecer que Marcos Chicot, de una oportunidad en su novela a esas mujeres, que quizás la literatura o la sociedad, ha arrinconado en un absurdo ostracismo, y es curioso, porque precisamente la palabra Ostracismo, en la Grecia antigua, era el destierro al que se condenaba a los ciudadanos que se consideraban sospechosos o peligrosos para la ciudad. Así que, puede ser... que las mujeres o su inteligencia, realmente se considerasen peligrosas...

Como podéis comprobar a lo largo del comentario, es una novela muy recomendable que cumple con lo primordial, con lo que yo considero que es el fin de la literatura:
Aprender, disfrutar y sobre todo invitar al lector a descubrir, a no conformarse con lo que nos cuentan.
Es una obra que incita a buscar más información, que despierta en nosotros la curiosidad por una civilización poco retratada.
Pero lo realmente bueno, es que en esta historia donde ficción y realidad se fusionan, ven la luz personajes, voy a hacer mayor hincapié en los ficticios, que perduran en la memoria del lector.

En resumen, una historia de las que no se olvidan.

Para terminar quiero recordaros, que este autor, dona el 10% de lo que obtiene con sus novelas a fundaciones de ayuda a personas con discapacidad, y esa aportación, desgraciadamente, no sería posible sin lectores.


miércoles, 8 de febrero de 2017

Como arena entre tus dedos de Gadea Fitera

Sinopsis:

Basada en la historia real de una mujer cuya vida fue incluso como esta novela.
Margarita Ruiz de Lihory era una joven y bella aristócrata que decidió ser libre.
En una época, los años veinte, en la que ser mujer significaba estar atada a duros convencionalismos sociales, ella se saltó las normas y disfrutó de una vida apasionante llena de intrigas y aventuras. Espía, pintora, empresaria..., triunfó en todo lo que hizo y consiguió poner el mundo a sus pies.
De las arenas del Rif al palacio presidencial de México, de las calles de La Habana a la élite social de Boston, Margarita conocerá el amor de los hombres más poderosos y vivirá dos guerras que cambiarán el rumbo de su vida.

Opinión:

Como arena entre tus dedos, es una novela de ficción histórica, cuya base principal sobre la que se construye, es la vida de la aristócrata valenciana, Margarita Ruiz de Lihory
La trama nos transporta a principios del Siglo XX, haciéndonos un retrato muy fiel de cómo era  la situación de España en esos momentos.
Habíamos perdido Cuba y Filipinas, el ejército estaba sin recursos y sin moral, y el pueblo a su vez, sentía un odio visceral hacia todo lo que se relacionase con el Ejército. En ese momento tan delicado, el gobierno, decide iniciar la intervención Colonial en Marruecos.

"Los recuerdos son frágiles. Pensamos que un hecho ocurrió de una determinada manera, pero realmente ¿sucedió así? Casi con seguridad hemos olvidado las decenas de matices que lo conformaban. Quizá piense usted que el ser mayor hace que mi memoria sea débil. Se equivoca. La vida me ha dado la oportunidad de atesorar recuerdos maravillosos, y los he custodiado con celo todo este tiempo" [...]

Los encargados de guiarnos por esta historia son dos narradores, muy distintos que se complementan entre sí.
Margarita es uno de ellos.
Su hilo nos lleva a los años 50. Es una mujer ya anciana, y por algún motivo se encuentra detenida.
En la habitación donde se encuentra, sabemos que hay alguien más con ella que la pregunta sin cesar. Este personaje que interpela no es de importancia para la trama, tan solo es el encargado de buscar en los recuerdos de la protagonista.
Esas preguntas son el medio que nos hará retroceder hasta los años 20, iniciando en ese punto un relato lineal que nos llevará por los momentos más decisivos que marcaron su vida.

Pero profundicemos más en este personaje...
Margarita fue una mujer adelantada a su tiempo, que rompió los cánones establecidos para las mujeres. Éstas, eran consideradas social y jurídicamente, eternas menores de edad. Dependían en todo momento de los hombres y su comportamiento e intervenciones sociales eran mirados con lupa.

Nuestra protagonista hablaba con fluidez francés, se licenció en derecho en dos años y estudió también dos años de Medicina, en una época, en que no estaba bien visto que las mujeres asistiesen a la Universidad.
Pero sin duda, lo que más llama la atención, es que fue la primera corresponsal de guerra.
Se marchó a Marruecos y desde allí, enviaba las famosas Crónicas del Rif, en un primer momento firmadas con su verdadero nombre. Tras un tiempo decidió cambiar de estrategia, viendo las limitaciones que su sexo le imponía. De esta forma, de su pluma nació su alter ego, el Capitán Ali, personaje que terminaría firmando todas sus crónicas.

El otro narrador, será el encargado de relatar con mayor detalle, esos momentos que marca la narración de Margarita.

Seguiremos los pasos de la protagonista a través de varios continentes.
La aventura, como ya he avanzado da comienzo en Marruecos, y desde allí cruzaremos el charco llegando a América.
En ese continente se inicia un recorrido que nos llevará a visitar varios escenarios, entre los que se encuentran, México, Cuba, Boston y finalmente Nueva York. En esta última ciudad y tras el desplome de la bolsa, conocido por el Crack del 29, es cuando Margarita toma conciencia y decide regresar definitivamente a casa.
Una vez aquí, decide instalarse en Barcelona, ciudad donde la sorprende la Guerra Civil, quizás ese acontecimiento es el que marca el ocaso de esta apasionada mujer.

Lo que más me ha gustado...
  • La trama es absorbente, los acontecimientos que se relatan y sobre todo, la forma ágil de hacerlo, consiguen que el lector se abstraiga de todo.
  • También se aprecia la gran labor de documentación que ha llevado a cabo la autora.
  • Otro detalle que habría que resaltar, es que esta obra es muy sensorial, los sentidos juegan un papel muy importante. Las descripciones de los paisajes son un tema constante, los vestidos, los peinados, pero sin duda, lo que más destaca son los análisis detallados sobre las comidas; las presentaciones, olores, colores y sabores.
Lo que menos...
  •  Margarita, por muy protagonista que sea. No he logrado empatizar con ella...

Es verdad que este personaje fue una mujer brillante, con una vida muy intensa que acaparaba las miradas allí donde apareciese, ese mérito no se lo voy a quitar... pero particularmente me ha parecido soberbia, narcisista y prepotente la mayoría de las veces.
Una mujer a la que le gusta demasiado el dinero y el riesgo, que adoraba que la reverenciasen y que enarbolaba un título, que realmente no le pertenecía por orden de nacimiento

Tras este último comentario, quizás penséis que el personaje principal en una obra es fundamental, y que si éste falla, la novela se viene abajo...
Pues no, en este caso, hay detalles que consiguen que la novela salga a flote y que hacen que veamos al personaje protagonista como un simple enlace.

Los principales puntos a favor ya han sido mencionados, pero creo que a esos habría que añadir que tienen mucho más valor las historias narradas, el trasfondo histórico e incluso la crónica negra que encontramos al final y que otorga una nueva vuelta de tuerca, que consigue sorprendernos.



jueves, 19 de enero de 2017

Los olvidados de Filipinas de Lorenzo Mediano

Sinopsis:

1898: El imperio español se ha desmoronado y las tropas derrotadas regresan a la Península. Pero en Filipinas quedan miles de soldados prisioneros en la jungla, olvidados por su gobierno. Entre ellos, cinco oficiales y un soldado anarquista que tratan de alcanzar por sí mismos la libertad.
Aventuras, emboscadas, piratas joloanos, caníbales cortadores de cabezas, brujas del antig-antig, cargas de la caballería de los Estados Unidos, persecuciones, tesoros robados... Son incontables las peripecias en que se verán envueltos los seis protagonistas; hombres de acción que también son hombres que aman: a una princesa tagala, a una joven andaluza, a una esposa desesperada...
Hechos verídicos y apasionantes, novelados por el nieto de uno de los personajes; y como telón de fondo, la oculta traición del gobierno, mantenida en secreto hasta nuestros días.

Opinión:

En los últimos meses os he hablado en varias ocasiones de este escritor, Lorenzo Mediano.
En esta ocasión os voy a comentar otra de sus novelas, publicada en 2001, pero cuyo argumento se aleja de las reseñadas con anterioridad.
Dejamos de lado el Pirineo Aragonés y retrocedemos en el tiempo, justo hasta 1898.
Esta obra se trata de un homenaje a su abuelo, Mariano Mediano, una historia que como el mismo nos indica al final de la obra, es fruto de un intenso trabajo de documentación no solo de él, sino también del resto de nietos, que poco a poco han ido recabando información, para cubrir los vacíos que existían entorno a su abuelo y ¿por qué no? también, alrededor de unos acontecimientos olvidados en el tiempo y de un pequeño grupo de héroes anónimos, en concreto seis, a los que con su investigación consiguen darles nombre y reconstruir una pequeña parte de su vida.

Lorenzo Mediano, tiene una prosa muy cuidada, pero lo que más destaca, es la forma de transportar al lector, la claridad con la que nos sumerge en los hechos. Esos hechos que narra, infames y duros, terminan convirtiéndose en una excepcional novela de aventuras.

Así que me permito el lujo de dejar de hablar de Mediano, y centro la total atención de esta reseña en los acontecimientos históricos, ahora os explicaré el motivo.
Es cierto que esta obra habla de mucho más, todos los personajes reales, nuestros protagonistas, arrastran una historia en la que seremos partícipes, sufriremos y reiremos con ellos, porque algunos tienen un sentido del humor, admirable que nos arrancará más de una carcajada.
Pero no quiero hablar de ellos, quiero que los conozcáis por vosotros mismos, leyendo esta obra, lo que considero que sería rendirles un gran homenaje, ese que no tuvieron a su regreso.
Quiero centrar la reseña en la Historia y en los acontecimientos que la componen, porque lo que esos hombres sufrieron, no debe pasar al olvido.



El 15 de febrero de ese 1898, el crucero de E.E.U.U "Maine", ardió en un confuso accidente, convirtiéndose en el pretexto perfecto para que Estados Unidos declarase la guerra a España.
Ese enfrentamiento, supuso para España la  pérdida de la isla de Cuba y a continuación Puerto Rico, estas dos en el Caribe; y en el Pacífico, Filipinas y Guam.

1898 pasaba a convertirse en un año catastrófico para la Corona española; podríamos denominarlo como Annus horribilis. 
El Imperio español tocaba a su fin, se desmoronaba a pasos agigantados y la célebre frase de que El sol nunca se ponía en nuestro Imperio, carecía ya de toda lógica.
Mientras la mayoría de nuestras tropas iban regresando a España, en Filipinas, quedaron miles de soldados prisioneros en la jungla, olvidados por su gobierno.

Hasta aquí, todo es Historia, lo hemos oído repetir cientos de veces, pero hay una parte de esa historia, que no es tan conocida...

España todavía era un Imperio y el pueblo, se sentía orgulloso de los míseros retazos de colonias sobre los que aún ondeaba la enseña hispana, lo que desconocían, era el atajo de burócratas que desde el gobierno decidían el rumbo de los que allí se jugaban la vida.
Las arcas públicas estaban vacías y las colonias suponían un gasto enorme.
Una guerra contra Estados Unidos, supondría un gran desembolso que embargaría más aún esas arcas del reino, por lo tanto, el gobierno español en pleno, trataba de deshacerse de sus colonias lo más pronto posible, sin demasiada sangre ni estruendo, por decirlo de alguna forma, deshacerse de ellas con discreción...
Estaréis conmigo en que resultar vencido no constituye ningún deshonor, ya que incluso en la derrota, se puede guardar la dignidad, pero... ¿cómo rendirse cuándo España estaba llena de patriotas que gritaban por las calles, pidiendo enfrentarse a E.E.U.U?
La mejor solución de ese gobierno, para evitar que les llamasen cobardes su propio pueblo, era aceptar la guerra pero ordenando a los altos mandos que se dejasen derrotar rápidamente y sin muchas bajas.
Los altos mandos militares, serían juzgados por la deshonrosa derrota; tan solo caerían un par de cabezas de turco, leales a la corona, un daño menor pero suficiente para acallar la voz de los ciudadanos españoles de a pie.
Con lo sencillo que habría sido decir... ¡Adiós señores nos vamos! Retornamos o traspasamos la soberanía, el gobierno de estas ciudades, plazas o colonias, a sus verdaderos propietarios... ¡Pero no! eso era algo impensable, y que el orgullo español impedía...

La guerra con Estados Unidos finaliza en Diciembre tras la venta de Filipinas a los Estados Unidos.
A continuación se declara la guerra entre E.E.U.U y la colonia.
9.159 soldados españoles, que habían quedado dispersos entre las guarniciones del interior ahora se hallan cautivos de los insurrectos.
Como ya habréis adivinado, entre esos españoles se encontraba Mariano Mediano, el abuelo de Lorenzo, destinado junto con otro grupo de valientes para proteger la plaza de Tayabas. El enemigo al que se enfrentaban desaparecía tan pronto como entreveían el estandarte del batallón; la malaria, la disentería y el agotamiento por las largas caminatas eran otros de los enemigos que les acechaban en la selva, pero nada igualaba al dolor de saberse abandonados por su propio país.

En Julio de 1899, concluye oficialmente la repatriación de soldados españoles, son los conocidos por "Los últimos de Filipinas", esos héroes que resistieron durante todo un año de asedio en "El Baler". Pero lamentablemente, quedan más españoles en la jungla... unos 6.000.

El 24 de Enero de 1900, 975 prisioneros españoles liberados por los norteamericanos, embarcaron en el "Isla de Panay". Ellos eran los verdaderos "Últimos de Filipinas", entre ellos iban nuestros protagonistas.
A esos hombres no les esperaba ningún recibimiento triunfal.
Volvían como perdedores, abandonados y olvidados.
Y es que pocos discursos reciben a los vencidos... Los políticos, esos expertos buscadores del beneficio propio, no querían verse asociados a una guerra que había resultado improductiva y al final impopular.


18 integrantes de este último grupo, prefirieron quedarse en Filipinas a enfrentarse a una Patria que les había abandonado...


jueves, 12 de enero de 2017

Saga Fernando de Rojas de Luis García Jambrina

El manuscrito de piedra (Saga Fernando de Rojas 01 )
Sinopsis:

A finales del siglo XV, el converso Fernando de Rojas, estudiante de Leyes en la Universidad de Salamanca, deberá investigar el asesinato de un catedrático de Teología. Así comienza una compleja trama en la que se entremezclan la situación de los judíos y conversos, los conflictos políticos y religiosos, las pasiones desatadas y heterodoxas, el emergente Humanismo, la Salamanca oculta y subterránea y la Historia y la leyenda de una ciudad fascinante en una época de agitación y cambio; es el paso de la Edad Media al Renacimiento.
El manuscrito de piedra es algo más que una novela histórica de intriga. Una novela apasionante narrada con gran viveza y agilidad y grandes dosis de inteligencia e ironía.

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Opinión: El manuscrito de piedra (Saga Fernando de Rojas 01 )

Sin duda, el motivo principal que me empujó a leer esta novela, fue saber que su protagonista era Fernando de Rojas, el gran dramaturgo español autor de la célebre Celestina.
Y pensaréis ¿Cual es el motivo por el que le puede atraer tanto un escritor del medievo al que al fin y al cabo solo se le conoce una obra?
Pues sencillo, porque de no haber existido Miguel de Cervantes o no haber escrito, El ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha, considerado como la mejor obra de la Literatura Universal, ahora estaríamos hablando de La Celestina, como la obra cumbre de la literatura española por varios motivos: por la perfección de la lengua empleada, por su gran realismo y por su estructura sobresaliente, tanto estética como dramática. Una gran obra con la que en la Literatura española se ponía fin a la Edad Media y donde se encontraban dos mundos, el mundo ideal o Renacentista que se abría paso, reflejado en el comportamiento de los jóvenes enamorados, y el mundo real, aún presente, que retrataban los criados y Celestina.
En la obra de Fernando de Rojas, observamos como se pierde la vocación moralista tan presente en las obras del medievo y el papel de las mujeres se convierte en principal. Aunque Celestina no es la protagonista, podemos ver como tanto ella como Melibea, abandonan el papel pasivo de las féminas en la Edad Media y adoptan un papel más activo, donde ellas toman sus propias decisiones asumiendo el riesgo y las repercusiones.

Como veis, no podía hablar de Fernando de Rojas, sin hacer una pequeña mención a uno de nuestros grandes clásicos... por lo que tras ello, paso a hablar de la novela real, El manuscrito de piedra de Luis García Jambrina.

Salamanca y su ambiente universitario, son los escenarios en los que se desarrolla la trama de esta novela.
Luis García Jambrina crea un argumento entretenido, donde nuestro joven estudiante se irá cruzando con personajes históricos a la vez que intenta resolver un complicado caso de asesinato.
Su condición de converso le implica de forma directa en la investigación e influye en esta historia tanto como en el argumento de La Celestina, que años después vería la luz, ya que según dicen los entendidos, esa falta de fe justificaría el pesimismo que encontramos en la que fuese su única obra.

Pero entremos en detalles.
Fernando deberá investigar el asesinato de Fray Tomás, un catedrático de Teología.
Debido a la gran fama que le persigue, ya que tiempo atrás ayudo al maestrescuela a encontrar a los autores de varios robos ocurridos en la Universidad de Salamanca, Rojas se ha granjeado la estima de algunos miembros del claustro.
De esta forma, se ve convertido en familiar supernumerario del Santo oficio, con atribuciones para investigar, lo que supone el reconocimiento definitivo de limpieza de sangre para él y su familia. De negarse a ello, corre el riesgo de poner en entredicho su nueva condición de cristiano, lo que supondría para su familia, tener de nuevo encima a la Santa Inquisición.

Según va avanzando en la investigación, Rojas va descubriendo algunas sombras en la vida del Teólogo. Un hombre que empleaba la Cátedra como púlpito para defender la que el consideraba como verdadera doctrina y clamar justicia contra herejes, brujas y conversos.
Como podéis comprobar, la incansable persecución que sufrieron los judíos conversos por parte del Santo Oficio, es uno de los temas recurrentes que más encontramos en esta narración y que el autor refleja de forma muy acertada.
Nosotros, como testigos y lectores, podemos llegar a encontrarle parte de lógica a esa persecución aberrante, aunque no compartamos la idea, ya que los familiares del Santo oficio no cobraban por su trabajo. Los principales bienes de la Santa Inquisición eran los propios herejes, ya que según decían las malas lenguas... Si no quemaban, no comían,  por lo tanto, si decidían no quemar al menos podían comerciar con la vida y la libertad de los detenidos, y esa era la situación de muchos de esos pesquisidores que estaban dispuestos a dejarse corromper, siempre y cuando eso no los privase de un beneficio mayor.

Luis García Jambrina, en algunos momentos, acompaña a su protagonista, Fernando de Rojas con otro personaje en el cual recae toda la atención del lector.
Ese personaje, al que yo habría dado mayor protagonismo, es fray Antonio, un herbolario con un fino sentido del humor y cuyas reflexiones harían sonrojar al más intransigente de los Inquisidores.

"Yo no sé qué manía le ha dado ahora a la Iglesia de perseguirlo todo, como si lo poco bueno que hay en este mundo fuera obra de Satanás. Al final, van a hacer su figura tan atractiva que nos vamos a quedar sin feligreses" [...]

"Por lo que se ve, amigo Rojas, hay mucha gente por aquí empeñada en que sigamos viviendo en la oscuridad"[...]


A lo largo de la novela nos encontramos con numerosas situaciones que nos llevan a recordar inevitablemente pasajes de La Tragicomedia de Calisto y Melibea (La Celestina). Los autores, de todas las épocas, siempre han retratado la realidad, y quizás de esa forma, Luis García Jambrina, tomando esas situaciones de la obra de Rojas, intenta rellenar todos los vacíos que existen entorno a este dramaturgo que vivió a caballo entre los siglos XV y XVI.
También, en el tramo final de la novela, las menciones hacia La divina comedia son constantes, y nuestro joven estudiante de Leyes al igual que Dante, iniciará también su propio descenso a los infiernos.

La obra aunque no redonda, sí me ha dejado un muy buen sabor de boca.
La recreación es perfecta, el comportamiento de los personajes acorde, y esa mezcla de leyendas, de historia, de ficción e intriga, sumada a los constantes guiños hacía la obra de La Celestinahacen que el lector se recree de forma amena en un escenario único, en una ciudad que veía como la Edad Media, con todas sus sombras, se alejaba dando sus últimos pasos. Una nueva luz surgía en el horizonte y llegaba de manos del Renacimiento.


viernes, 16 de diciembre de 2016

La escarcha sobre los hombros de Lorenzo Mediano

Sinopsis:

Los mundos más fantásticos que podamos imaginar han existido muy cerca de nosotros; pero todavía no los hemos descubierto. En uno de estos fascinantes mundos perdidos transcurre la acción de esta novela: en los aislados valles pirenaicos de hace medio siglo.

Las casas fuertes de Biescas de Obago conspiran contra el amor entre un pastor y una heredera, desatándose una lucha sin cuartel regida por leyes que siguen una lógica extraña pero implacable. Éste es el punto de partida de un relato vigoroso lleno de silenciosos sentimientos y de tensión dramática.


Opinión:

La reseña que hoy ocupa estas líneas es sobre una novela muy breve pero intensa, una de esas joyitas que de vez en cuando, de forma totalmente inesperada, alguien menciona y ante tu desconocimiento te termina recomendando con ardor.
Lo cierto es, que en ningún momento pensé que encontraría tantos temas y tan interesantes en tan solo 141 páginas.
Su autor, Lorenzo Mediano, ejerció la medicina en apartados valles del Pirineo al tiempo que impartía cursos como instructor de supervivencia, y es precisamente en esa última ocupación, donde surge esta historia.
Según cuenta en su web, durante los cursos de supervivencia se dedicaba a contar por las noches sus aventuras, y finalmente, éstas fueron sustituidas por relatos inventados.
La escarcha sobre los hombros fue uno de esos relatos, que curso tras curso y noche tras noche, fue relatando al mismo tiempo que lo depuraba, dando al fin forma a una historia que mantenía despiertos incluso a los más agotados.
Un día se decidió a escribirla y la envió a un concurso el "Ciudad de Barbastro" y según relata, no quedo la primera... la segunda, ni la décima...
Así que Mediano se desanimó y La escarcha sobre los hombros permaneció varios años olvidada en el fondo de un cajón, hasta que un buen día... apareció de nuevo.
Este autor se decidió a probar suerte con una pequeña editorial aragonesa y al final, esta magnifica historia vio la luz en 1998.
Lorenzo Mediano cuenta:
“Ningún periódico, radio ni televisión se hizo eco del magno acontecimiento, pero los amantes de la naturaleza y del Pirineo fueron regalándose el libro unos a otros [...]

Y así llegamos hasta nuestros días...

Esta novela, según pude comprobar hace unos días en una gran librería, va por la 12ª edición.
Son 141 páginas muy bien aprovechadas, donde Lorenzo Mediano nos ofrece un relato costumbrista, muy ameno. Con una forma de narrar que me recuerda a Delibes, con un estilo ágil y fresco, sin emplear palabras rebuscadas ni un lenguaje grandilocuente y haciendo uso en bastantes ocasiones de una fina ironía.
La trama nos transporta a un microcosmos rural, a una villa ganadera y pirenaica olvidada de los mapas. Y digo olvidada de los mapas, porque Biescas de Obago es un pueblo imaginario, en el que según su autor, se sintetizan las virtudes y defectos de los pueblos pirenaicos.

El maestro de este pueblo del pirineo aragonés, es el personaje conductor de esta historia.
Nos ofrece una crónica testimonial de unos sucesos que ocurrieron en 1934.
El relato comienza con una noticia publicada en el Heraldo que revolucionará la paz del pueblo y él, es el encargado de escribir la respuesta al periódico, con el fin de contar la verdad de esos sucesos y limpiar así, el buen nombre del pueblo.
Tamaña misión se complica, y la redacción de esa respuesta al periódico se convierte prácticamente en una misión imposible.
Cada uno de los habitantes del pueblo quiere contar su propia versión, llegando incluso a incorporar detalles insignificantes para una historia, que empieza a tomar un aspecto desorbitado y sobre todo, alejado de la realidad.
De esta forma, llegamos a una de las peculiaridades que habría que mencionar de este curioso narrador y personaje presencial.
Se dirige a nosotros en algunas ocasiones, buscando en todo momento la complicidad con el lector y que entendamos la difícil situación en la que se vio envuelto.
Finalmente, las mentiras vertidas en ese primer texto, pesan en la conciencia del joven maestro y se decide a escribir su propia versión.
Nos ofrece una humilde crónica donde se relatan los terribles sucesos que acontecieron en ese pequeño pueblo de las estribaciones pirenaicas.
También nos advierte... que a pesar de todo su esfuerzo nos ofrecerá una visión difusa y borrosa de lo que pasó, aunque debemos confiar en que será totalmente sincera.

Una historia de amor, odio y ambición, donde conoceremos la dureza del sistema tradicional de Casas y la importancia de pertenecer a una de ellas, un patriarcado en estado puro y tiránico.
Una opresiva sociedad familiar, que se asemejaba a la sociedad feudal, donde primaba la propiedad por encima de los sentimientos e incluso de las personas; un lugar agreste, que endurece el carácter y donde los silencios son más expresivos que las palabras o los discursos.

Lorenzo Mediano traslada con acierto al lector al mundo rural de la época, a sus costumbres y a la dureza del día a día, a través de una historia de amor.
Un amor prohibido, imposible, que une a Ramón, un joven y pobre pastor y a Alba, la heredera de una de las casas más importantes de la zona.
A lo largo de toda la narración, la tragedia se masca en el ambiente y es que, por mucho que pase el tiempo, la esencia de los hombres sigue siendo la misma. El amor es tan fuerte como el odio y este termina materializándose siempre en venganza, dando paso a siniestras emociones y sentimientos.
Aun así, el lector queda encandilado por un relato donde un simple pastor desafía al amo, en un mundo complicado, donde nacer pobre significaba poco más que ser esclavo. Al final seremos testigos de como su extrema heroicidad termina superando a la propia leyenda. 
Y es aquí, en estos últimos detalles mencionados y en el destierro obligado al que se ve el protagonista, donde, aunque puede parecer una locura, esta obra me recuerda inevitablemente a "El cantar del mio cid".

Mediano tampoco se olvida del entorno, de la naturaleza, un tema omnipresente a lo largo de la lectura y donde podemos observar la verdadera adoración que el autor siente por ella.


lunes, 5 de diciembre de 2016

La casa de los dioses de alabastro de Magdalena Lasala

Sinopsis:

"Fue norma en la familia Santángel que las mujeres nacidas ya cristianas llevaran los nombres de las ajusticiadas por la Santa Inquisición para completar las vidas de aquellas…"
Año 1559. La joven Brianda, perteneciente a la saga de los Santángel, una familia judeoconversa cuyas mujeres están malditas, soporta sobre sus hombros el peso de su nombre y belleza. Cuando cumple dieciséis años, su tía Sabina reclama su presencia en la majestuosa ciudad de Zaragoza para que se convierta en la institutriz de Leonor, la enfermiza hija pequeña del matrimonio Zaporta. Allí, Brianda conocerá a su tía y a su prima, pero también a Luis, su gran amor, y a Perla, una enigmática criada morisca que custodia un secreto oculto durante años.
Muy pronto Brianda comprenderá que el destino no la ha conducido a Zaragoza para convertirse en niñera, sino para desvelar el misterio de la casa Zaporta y de todos sus habitantes…
La novela más esperada de la reina del género histórico, Magdalena Lasala. Una arrebatadora historia de amor y odio, de lujuria, de pasión, de traiciones y engaños en un marco histórico insuperable: la Zaragoza renacentista

Opinión:

Conocí la obra de Magdalena Lasala a raíz de la lectura que hice de Walläda la Omeya. Reconozco que es una autora que me ha sorprendido gratamente, ya que consigue que el lector se abstraiga de lo que le rodea, a través de unos argumentos que complementados con meticulosidad nos acercan a la Historia.
Estaréis conmigo, en que el argumento, la mezcla de historia real y ficción, las descripciones, la prosa empleada, la ambientación, son los elementos más importantes para que una novela funcione.
En esta obra todo eso tiene mucho peso como ya iréis viendo, pero creo que lo fundamental son los personajes, que se convierten en el motor principal que mueve la trama.

Nos encontramos ante una obra de ficción histórica ambientada en el Siglo XVI, donde los protagonistas, tanto reales como ficticios, conviven con maestría. Al lector le cuesta diferenciar a unos de otros, hay que rascar mucho en la superficie, para diferenciar lo que es real de lo que no lo es.

Un par de detalles más a tener en cuenta en lo que a estos actores de la trama se refiere:
La autora, concede el total protagonismo a mujeres, y a través de ellas y de sus descripciones, vemos un retrato fiel de como era su vida en el Renacimiento.
Otro elemento a tener en cuenta, es la lucha que no da tregua entre los personajes principales y sus antagonistas. Mientras que unos se muestran sinceros, generosos, honestos y representan la virtud, los otros aparecen ante nosotros mostrando todo lo contrario: mezquinos, envidiosos y rastreros.
Como he dicho, el amplio elenco, tanto de protagonistas como ambientales, dotan a la narración del equilibrio perfecto.

Ficción frente a Realidad.

La autora construye una historia muy completa y entretenida, mezclando con acierto, creencias paganas con intereses políticos y sobre todo acercándonos a la persecución a la que se vieron sometidos, tanto judíos como moriscos conversos.
Nuestra protagonista, Brianda, procede de una estirpe de judíos que se vieron obligados a convertirse para conservar bienes y posesiones, además de para poder seguir ejerciendo cargos públicos.
Magdalena Lasala, consigue que el lector se vea transportado a través de clarísimas descripciones a las calles de esa ciudad que fue denominada como la Florencia española o la Florencia de Occidente.

Como ya habéis leído en la reseña, Brianda es enviada por su abuela a la casa de su tía Sabina en Zaragoza.
El marido de Sabina, Gabriel Zaporta, fue un mercader, judío converso, al que en esa ciudad se le comparó con el patriarca Médici, Cosme el viejo de Florencia, ya que supo combinar una inmensa fortuna con una gran influencia político y social.
Sabina, fue a su vez, una mujer de fuerte personalidad que logró atraer a sus tertulias tanto a cortesanos e intelectuales, como a poetas y músicos.

Frente a estos dos personajes reales surge uno ficticio, Jabir, al que conoceremos mediante el relato que hace uno de los narradores.
Jabir, al ser el constructor del patio, el elemento principal sobre el que se construye la trama, se le concede un protagonismo para mi gusto inmerecido, ya que no aparece de forma física a lo largo de la novela. Este personaje omnipresente se me ha hecho muy pesado por el comportamiento que se relata de él.

Y de esta forma llegamos al personaje inanimado...
El patio de Venus como se le conocía, era el centro de la casa que Gabriel Zaporta mandó construir en 1549, como regalo de bodas para su esposa. Un lugar donde se esculpieron imágenes de dioses y símbolos relacionados con la astrología, supuestamente escondía un mensaje oculto y alrededor de él se movía la vida de la familia.
Un patio que hay que decir que es real y existe hoy en día, bajo el nombre de El patio de la Infanta.

Las voces narrativas.

La historia nos llega a través de tres voces, y ese salto constante entre ellas, quizás, es lo que menos me ha gustado.
Brianda, intentará hacer una crónica en primera persona, recordando su historia familiar.

Perla es otra de las narradoras. Una criada morisca que trabaja para la familia y que ha obtenido su libertad al convertirse.
Perla, es la encargada de contarnos todos los datos referentes al patio de Venus, por la relación que la unía a Jabir.

Hasta aquí todo normal...
Las narraciones de ambas se van solapando. Aunque retroceden en algunos momentos puntuales para facilitar datos al lector, la mayoría de su relato sigue un orden cronológico.

Pero aquí aparece un tercer cronista que desconcierta por su anonimato.
Sabemos que es alguien que conoce datos de primera mano, complementa a las otras dos narradoras, pero como digo desorienta al lector.
Cada vez que aparece su crónica, el lector pone toda su atención en intentar averiguar de qué personaje se trata, en vez de centrarse en lo que cuenta.
Al final del libro ese enigma queda resuelto, ya que la autora incluye en las páginas finales una aclaración sobre las voces narrativas.
A mi particularmente, esta estructura no me ha convencido, precisamente porque en una de las narraciones finales de este personaje, se cita a sí misma con el nombre, en lugar de utilizar la primera persona, YO. No se si es para aportar intriga al relato, o para que su narración sea más veraz, de verdad... que no lo entiendo.

Otro detalle que tampoco me ha gustado, es que en la historia se da demasiado protagonismo a las cartas astrales. Esas explicaciones que se dan, aunque breves, a mi personalmente me han llegado a cansar. Pienso que la historia principal habría resultado igual de interesante suprimiendo parte de ellas.

Datos curiosos sobre El patio de la Infanta.

El nombre actual de este patio, proviene de la Infanta María Teresa de Vallabriga, esposa de Luis de Borbón y Farnesio, hermano del Rey Carlos III, que vivió en el Palacio de Zaporta a partir de 1785.
Tras más de tres siglos y después de varios incendios, se procedió a la demolición de la casa Zaporta en 1903. El patio de dos alturas y planta cuadrada, fue desmontado piedra a piedra y trasladado a París, a la casa de un rico anticuario francés que la salvó de la demolición.
En 1958, una conocida entidad financiera, recuperó este patio que ahora se encuentra ubicado en la sede central de dicha entidad en Zaragoza.