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jueves, 18 de octubre de 2012

Nunca olvides que te quiero de Delphine Bertholon


Sinopsis:

Madison tenía 11 años cuando fue secuestrada. Es una niña viva, alegre y divertida que desde muy pequeña ha desarrollado una fuerte personalidad, repleta de imaginación y creatividad, y que incluso en esta situación dramática, encerrada en la casa de su secuestrador no pierde el optimismo. Durante los casi 5 años que dura su encierro, se desahoga escribiendo sin censura en un cuaderno que es su gran vía de escape y la única posibilidad de sentirse libre; describe al detalle sus sensaciones, la añoranza de sus seres queridos, su sorpresa por el gradual paso a la adolescencia... y todas las mil y una extravagancias que se le ocurren. Léonore, la madre de Madison, intenta sobrellevar la ausencia de su hija escribiéndole cartas diariamente en las que le cuenta todo lo que pasa en la familia: sus esperanzas y penas, la muerte del abuelo, cómo su gato la echa de menos y algunas novedades acerca de Stanislas, el profesor de tenis de quien Madison estaba enamorada. Un joven que busca ser amado a cualquier precio aunque en realidad no sabe disfrutar de su libertad. Una novela magistralmente narrada a tres voces que convierte un trágico suceso en una historia cargada de humor y emoción, que atrapa al lector y le invita a una reflexión sobre el amor, la libertad y la esperanza. Una novela que nos recuerda que la capacidad de ser feliz es también un estado del alma.

Opinión:

Otro libro que como tantas veces me leo porque quedo atrapada por la portada.
Primero me sentí atraída por el diseño de la lámina y acto seguido sucumbí ante la impactante sinopsis.
El argumento gira en torno al secuestro de una niña de once años y de los cinco que durará su cautiverio.
Como veis un tema conmovedor cuando los protagonistas son los niños.
Sobre la frase que da título al libro, Nunca olvides que te quiero... diré, que es la que repite su madre día a día en sus cartas, pero para eso hay tiempo y ya entraremos en detalles...

La estructura del libro la componen tres hilos argumentativos narrados de forma epistolar, por lo que veo, un recurso muy utilizado últimamente.

El primer hilo corresponde a la madre de la niña desaparecida. A través de cartas dirigidas a su hija, cuenta como transcurren sus días, en ellas habla de sentimientos, de la lucha interna, del vacío que crece en ella y que amenaza con devorarla.
Relata como saca fuerzas de donde no las hay, aferrándose a escribir esas cartas.
Es la única forma de crear un vínculo con Madi, como si dejar de escribirlas fuese renunciar a ella, abandonarla o aceptar la posibilidad de que la niña pueda estar muerta.
La carta como os he comentado anteriormente, siempre termina de la misma forma... Nunca olvides que te quiero.

El segundo hilo es el de Madison, la niña secuestrada.
En un cuaderno que le proporciona su secuestrador, Madi irá anotando todo lo que se le pase por la cabeza.
Vivencias, recuerdos, miedos, sucesos que marcaron su vida de forma especial y lo más importante, nos relatara día a día su secuestro y la relación que se creará entre ellos, describiendo todas las fases por las que pasará, miedo, odio y finalmente lástima.
El relatar todo lo que la ocurre es una forma de mantenerse ocupada y no perder la esperanza, logra conservar en todo momento la ironía, expresándose con su lenguaje de adolescente.
Pero sin dejar que olvidemos en un solo momento que está privada de libertad.

El tercer hilo corresponde a Stanislas, el profesor de tenis de Madison.
La verdad es que al principio me descolocaba un poco este hilo, no le veía con mucho sentido, porque sabía de sobra que no podía ser el secuestrador, tan sólo que la niña estaba enamorada de él.
El sentido a este hilo se lo iremos dando poco a poco, pero sobre todo encontraremos la lógica al final.
Como siempre digo... para eso obviamente, tendréis que leerlo.

En general, es una historia narrada con un lenguaje muy sencillo y la trama no decae a lo largo de sus páginas, es más, mejora precisamente al final del libro.
Se podría decir que hay cientos de novelas que tratan sobre este tema, pero lo que hace especial a esta, es que la autora evita caer en el error de convertir la historia en un drama.
Utiliza un recurso distinto y es lo que convierte la novela en original, narra los sucesos de forma superficial.
De esa forma a pesar de la tragedia que supone ser victima de un secuestro, consigue inyectarle en algunos momentos una nota de humor ácido para arrancarte una leve, aunque muy leve sonrisa.
Claro está, si te detienes a analizar los sucesos ves la dureza de la situación.

Reflexión personal...
Esta crítica no la subí inmediatamente después de leerlo como suelo hacer y en este par de días que he aprovechado para reflexionar sobre él, me han venido cosas a la cabeza que quizás de haberlo subido inmediatamente habrían pasado desapercibidas...
En un primer momento pensé que era un libro sin muchas pretensiones, para pasar el rato y poco más, pero había algo oculto entre sus páginas que no hacía más que venir a mi cabeza.
Un pensamiento recurrente, que sin darme cuenta lo tenía siempre ahí, aparecía y se iba... como esos carteles luminosos que se encienden y se apagan.
Lo que me venía a la cabeza era esta frase...
Me llamo Madison Etchart... Me llamo Madison Etchart.
Eso es lo que Madi no deja de escribir en su cuaderno, para que no nos olvidemos de ella, para que sepamos que ella día a día sigue luchando por vivir.
Para recordarse así misma que es una persona y que fuera es importante para alguien.
Le robaron cinco años de su vida, de su existencia.
Tiene que ser horrible estar encerrada, recluida, encarcelada contra tu voluntad, mientras que fuera la vida sigue, y lo peor, sin saber si te siguen buscando.
Mientras piensas en el tiempo, en esas horas que se convierten en interminables, que pasan con una cadencia ralentizada, como un goteo lento y en cambio fuera, el tiempo sigue su curso normal, no se detiene porque tu estés secuestrada.
La vida continúa contigo o sin ti.
Sin saber si te siguen buscando, si alguien piensa en ti.

Eso quizás es lo que te marca de esta novela y lo que al final, la hace tan emotiva.