Este mes recuperamos como ENTRADA DESTACADA...

Viajeras de Leyenda de Pilar Tejera

miércoles, 29 de junio de 2016

La viuda de Fiona Barton

Sinopsis:

Si él hubiera hecho algo horrible, ella lo sabría. ¿O no?
Todos sabemos quién es él: el hombre que vimos en la portada de todos los periódicos acusado de un crimen terrible. Pero, ¿qué sabemos realmente de ella, de quien le sujeta el brazo en la escalera del juzgado,de la esposa que está a su lado?
El marido de Jean Taylor fue acusado y absuelto de un crimen terrible hace años. Cuando él fallece de forma repentina, Jean, la esposa perfecta que siempre le ha apoyado y creído en su inocencia, se convierte en la única persona que conoce la verdad. Pero ¿qué implicaciones tendría aceptar esa verdad? ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar para que su vida siga teniendo sentido? Ahora que Jean puede ser ella misma, hay una decisión que tomar: ¿callar, mentir o actuar?
«El thriller más esperado del año, vertiginoso, fascinante y oscuro.» Glamour
«Intensa y absorbente.» The Washington Post
«Un rompecabezas fascinante.» The New York Times
«Un debut excepcional.» Publisher's Weekly
«El gran thriller del año.» Stylist


Opinión:

En ocasiones salen al mercado novelas que parecen poseer su propio campo gravitatorio.
Todo el mundo habla de ellas...
Las coletillas y frases impactantes en carteles promocionales, aparecen donde menos lo esperamos, e incluso algunos comentarios, quizás demasiado emocionados de lectores, se propagan como la pólvora por las redes sociales.
Todos terminamos contagiados por esa especie de fiebre, que despierta en nosotros un irrefrenable deseo por leer ese libro fascinante del que todo el mundo habla.
¿Será resultado de la excelente campaña de marketing, o no?

También conocéis que mi opinión sobre estas obras difiere un poco de la de esos críticos profesionales.
No es que tenga manía a estos superventas, ni a las excelentes campañas que hay detrás, pero suelen crear unas altas expectativas que muchas veces, tras finalizar la lectura, vemos que no se han cumplido.
Creo que bestseller es sinónimo de ventas, pero no siempre resulta ser sinónimo de calidad.
El lanzamiento de esta novela, estuvo respaldada por esas excelentes críticas de las que os hablo y comencé a leerla, más que por gusto, como reto.

Ahora bien, en este caso, aunque mi opinión se aleja de algunos de los comentarios como Thriller del año, novela perfecta o rompecabezas fascinante, si estoy de acuerdo en que ha resultado ser un debut excepcional y prometedor para Fiona Barton.
También dicen que iguala a La chica del tren de Paula Hawkins, el bestseller que fue novela del verano 2015.
Discrepo.
Yo he leído las dos, y creo que La viuda, es bastante mejor, más realista.
No es el clásico libro que sufre el efecto que yo denomino como escape de globo... ya sabéis, lo hinchamos y una vez que adquiere el tamaño deseado, lo soltamos al vacío, dejando que el aire huya de su interior.
Eso precisamente es lo que le ocurría a La chica del tren, el ritmo decaía en algunos momentos.

Los personajes. Tres puntos de vista con sus luces y sus sombras.
La novela puede resultar sencilla, muy limitada de personajes, pero es que para narrar esta historia que puede tener mucho de real, tan solo se necesitan tres voces.
La viuda, la periodista y el detective.

La viuda.
Es un personaje muy interesante, plagado de matices y excelentemente desarrollado.
Una mujer que hasta hace poco ha estado sometida a la voluntad de su marido. Ha ejercido de personaje secundario en su propia vida, y ahora, tras la muerte de él, por fin puede tomar las riendas y decidir que rumbo tomará su vida.
Es un personaje, que como digo, da mucho juego a la trama. El causante de iniciar un debate en el interior del lector.
Nos hace pensar... ¿es tan ingenua como parece? ¿es realmente una víctima o alguien que disfruta dando pena a los demás?

También hay que señalar que es un personaje en constante evolución, es dinámico y eso es un complemento esencial en un thriller.
La evolución en su personalidad, hace que avance de forma indirecta la historia, los lectores queremos saber más sobre el personaje, sobre esos pequeños cambios que va experimentando.

La periodista y el detective.
Con Kate Waters, la periodista, vemos como es el interior de un periódico. Sus tejemanejes.
A pesar de que la autora es periodista, detectamos una sutil crítica a la profesión.
Somos testigos de como se crea una noticia y sobre todo, como se explota y los medios utilizados para obtener información.
Esta novela, es una historia donde vemos lo manipulables que somos, en general.

Bob Sparkers, es el detective encargado de llevar la investigación.
No es el clásico detective, sobrehumano, perfecto y con una personalidad inquebrantable. Aquí vemos la realidad, es un ser humano y como tal, se equivoca. Sus errores, tienen consecuencias.

Narrador protagonista vs Narrador testigo 
Jean Taylor vs Detective/Periodista
Jean Taylor, la viuda, nos ofrece una narración en primera persona, frente al narrador en tercera persona elegido para acercarnos a la versión del resto de personajes.
El hacer uso del cambio de narrador, de primera a tercera, es lo que marca la diferencia entre los personajes.
La viuda nos ofrece una narración más cercana, más intimista, nos resulta más real y los lectores pensamos que es la versión verdadera.
Cuando cuenta algo, nos da su opinión, nos muestra su versión de los hechos, lo que ve y como lo hace; por lo tanto, como testigos pensamos... ¿por qué nos va a mentir? y caemos sin remedio en el engaño que supone una opinión subjetiva.
Lo creemos de buena fe, sin darnos cuenta de que estamos limitados a lo que ella piensa.
Con estas narraciones en primera persona, tenemos que tener especial cuidado, porque si lo que leemos viene de mano de un manipulador, los manipulados podemos terminar siendo nosotros mismos.

En cambio, las narraciones en tercera persona ponen distancia entre el personaje y el lector. El relato parece más distante.
En este caso el narrador va contando lo que sucede entorno al personaje en cuestión, no interfiere ni hace suposiciones. Solo cuenta lo que ve, y por lo tanto de forma objetiva.

La elección del narrador, en este caso, sirve para diferenciar la categoría de los personajes. Jean, es sin duda la protagonista principal, mientras que los papeles secundarios recaen en Kate Waters, la periodista; y Bob Sparkers, el detective.

La estructura.
La historia comienza en 2010.
Los citados personajes, son los encargados de narrar los acontecimientos que suceden alrededor de Jean Taylor, tras la muerte de su marido, Glenn.
Ese suceso, nos posiciona en un momento crucial y determinante para la trama. Tras la desaparición de Glenn, las únicas pistas para encontrar la verdad y resolver el caso, pueden hallarse en Jean.

Pero para comprender la historia, no puede suceder todo en 2010.
Los lectores necesitamos alicientes, por ese motivo Fiona Barton hace uso de una narración preactiva, y nos hace retroceder en el tiempo junto con los tres personajes principales, hasta 2006; momento en que sucede el hecho sobre el que se construye esta historia.
Al principio los saltos en el tiempo, son frecuentes, para facilitar los datos necesarios a los lectores; pero más tarde, la narración se estabiliza y avanza de forma lineal hasta llegar al momento actual, 2010.
La autora, cuando hace un cambio de personaje o de tiempo, lo indica en el encabezado, de esa forma evita que el lector pueda perderse.

Detalles importantes.

* En algunos momentos los personajes nos narrarán un mismo hecho. Puede que a algunos lectores ese detalle les resulte reiterativo, pero cumple una función fundamental. Mostrar el punto de vista de cada uno sobre un mismo hecho.

* No se puede decir que estemos ante un thriller inteligente, de los que nos acostumbran a constantes giros argumentales, porque la autora ha prescindido totalmente de ellos.
El argumento carece de sobresaltos, vemos venir los sucesos poco a poco, incluso en algunos momentos de forma previsible.
Pese a eso, los lectores nos encontramos con una novela realista, bien narrada, con un argumento interesante que consigue mantener el suspense y la tensión hasta el final.




jueves, 23 de junio de 2016

Lady Warren: de Argelia a Túnez en moto de Lady Warren

Sinopsis:

Casi cien años después de que Lady Warren realizara su famoso viaje por el norte de África, Ediciones Casiopea traduce al español esta obra clásica publicada en 1922 con el título: Through Algeria & Tunisia On A Motor-Bicycle.
Esta aventurera inglesa realizó en 1921 un viaje sin precedentes acompañada de un joven. Mientras él conducía una motocicleta, ella ocupó espacio en el sidecar, donde iban alojados también el equipaje y las provisiones. En total 1700 millas de una aventura única que hará volar al lector en el tiempo y en el espacio.
Lady Warren encarna el espíritu aventurero que caracterizó a algunos viajeros de las primeras décadas del siglo XX. Fue una mujer adelantada a su tiempo y una transgresora ajena a los convencionalismos.

Opinión:

Introducción...

De Argelia a Túnez en moto, es una obra escrita en 1922, que vio la luz bajo el título de Through Algeria and Tunisia on a Motor-bicycle.
Ahora ediciones Casiopea, casi cien años después, nos ofrece la posibilidad de acercarnos a este clásico de la literatura viajera traduciéndola al español.

Nos encontramos ante la crónica de un viaje, fruto del diario que iba redactando Lady Warren a lo largo de esta aventura.
Tenemos entre manos un pequeño relato de 154 páginas, donde se relatan las andanzas de esa mujer de principios del siglo XX.
Todas las obras de esta editorial, se caracterizan por tener como protagonistas a mujeres, y en este caso en particular, Lady Warren no solo demostrará ser una adelantada a su tiempo, sino que también ajena a las reglas sociales que marcaban la vida de las mujeres.


La primavera está comenzando a florecer y el día tiene una belleza particular. El cielo, azul intenso, da la bienvenida a la blancura de pequeñas nubes que, en una guerra perdida, se desvanecen rápidamente empujadas por el viento.


Las historias reales no pueden ser perfectas...
Ya sabéis que las historias cuando son reales se alejan mucho de ser perfectas, por lo tanto, voy a indicaros lo que he ido encontrando a lo largo de la lectura.

El comienzo es prometedor.
La narración aparece sembrada de vívidas y coloristas descripciones, como podéis observar en el fragmento que he escogido, pero también y aprovechando la alusión a las nubes, el ritmo y el tono narrativo emprenden su propia guerra contra el medio y al final pierden la batalla.
Ambos sufren demasiados altibajos a lo largo del texto, algo que por otra parte puede resultar totalmente comprensible.
El comienzo de todo viaje está cargado de agitación y de buenos propósitos, pero no nos engañemos, se trata de una aventura; un viaje de 1700 millas en un espacio limitado, el sidecar, soportando temperaturas extremas, las inclemencias del tiempo, averías, carreteras en mal estado y lugares para pernoctar que se alejan de lo que conocemos como comodidad.
Supongo que estaréis conmigo, que eso agota hasta el más fino sentido del humor, en este caso inglés, del que hace gala en momentos puntuales la autora.
Y es que no nos encontramos ante unas vacaciones programadas al uso, es un viaje donde día a día se programan las etapas que se recorrerán, es lógico que las floridas descripciones terminen convirtiéndose en una narración de tono algo más pesimista.
Aun así, hay que decir, que este diario es una curiosidad muy recomendable para los amantes de los viajes y de las aventuras.

También he echado en falta un fijo en las novelas de viajes, las referencias culturales.
Aunque aparecen citadas, lo hacen de forma muy breve. Pocas descripciones, en general, sobre las gentes con las que se cruzan y pernoctan.
Parecen meras anotaciones, tomadas al azar y con prisa, quizás pensando en desarrollarlas con posterioridad, y es que las experiencias demasiado intensas cuesta digerirlas en el momento, es difícil sacar una conclusión justa si se hace de forma apresurada... y pasado el tiempo, esos detalles pueden perder importancia y aparecer ante nosotros carentes de valor.

Los protagonistas...
Uno de los datos curiosos de este relato, es que Lady Warren, aunque protagonista total en apariencia, no viaja completamente sola.
Su compañero de aventura es el piloto del sidecar y aquí viene la curiosidad; en el diario cuando es necesario referirse inevitablemente a él, aparece citado solo con una sencilla P, quizás para evitar que este personaje alcanzase mayor protagonismo para los lectores.

Tampoco llegamos a conocer en profundidad a Lady Warren.
Sabemos o intuimos poco de ella; es fuerte de carácter y valiente, pero poco más.
Ese detalle aunque nimio, la aleja del lector, que ve pasar las páginas rápidamente sin llegar a empatizar demasiado con ella.
La vemos como alguien lejano que va desapareciendo entre la bruma.

Anteriormente, si recordáis, había mencionado que es la protagonista total, en apariencia, ahora me toca aclarar esa definición. Y es que en esta historia, el protagonista no es de carne y hueso, es un personaje inanimado con una influencia absoluta sobre el argumento.
Me estoy refiriendo a la aventura, al viaje en sí.
Lady Warren pasa a ser un personaje efímero y secundario en esta historia, quizás ella lo quería así, deseaba dejarnos únicamente su legado, el relato de su aventura y ser lo que realmente fue, solamente una espectadora más.
Puede que ese también sea el motivo, por el que después desapareció sin dejar rastro, o al menos, rastro escrito.
Por eso creo, que no hay que restarle mérito a esta aventura de principios de siglo. Ella llegó a sitios donde muy pocos lo habían hecho, y si entre ese grupo selecto y minoritario, contamos las que fueron mujeres, este viaje podría convertirse en único.
He dejado para el final lo más importante, para que veáis el gran merito, el valor del precioso legado escrito que nos dejaron estos aventureros y las grandes dificultades a las que se veían sometidos.
En esta crónica ha sido imposible incluir imágenes, tan solo se conserva la fotografía que ilustra la portada.
El motivo, es que la bolsa que contenía los negativos se perdió en el viaje de regreso...

Sentada, compartiendo una porción de paisaje en movimiento a bordo del asfixiante trenecito que nos conduce de vuelta a Biskra, llego a la conclusión de que el desierto pierde todo su encanto cuando se mira desde la ventanilla de un tren.


martes, 14 de junio de 2016

Diez gansos blancos de Gerbrand Bakker

Sinopsis:

Una mujer extranjera alquila una solitaria granja en Gales. Dice que su nombre es Emilie. En la granja encuentra diez gansos que van desapareciendo sin que sepa la causa. Poco a poco conoceremos a la protagonista y querremos saber más.

¿De qué huye? ¿Por qué no echa al desconocido que aparece en la granja? ¿Qué hará cuando el marido la encuentre?

Con estos elementos se podría pensar en un thriller convencional, pero en este libro por encima de todo encontramos una forma de narrar, la de Bakker, y una mujer que permanece en el recuerdo, o quizás en los sueños, durante mucho tiempo.

Opinión:

El autor, Gerbrand Bakker, del que ya os he hablado en alguna otra ocasión, ha sido uno de mis grandes descubrimientos.
La primera vez que tuve contacto con él, fue gracias a Javi de Rios y a la editorial Rayo Verde, que me ofrecieron leer Los perales tienen la flor blanca, y resultó una experiencia enriquecedora.
Hoy os acerco a otra de sus novelas; un drama intimista que sobresale por su realismo.
Lo han clasificado como thriller, pero realmente se aleja un poco de la descripción de ese género y de lo que los lectores acostumbramos a encontrar en él.
Lo habitual en ese género, es que la intriga y el suspense, provoquen tensión emocional en el lector, pero en este caso, la tensión se genera en la protagonista y en el miedo a lo que le depara el futuro. Respecto a los lectores, la intriga gira entorno a una de las preguntas planteadas en la sinopsis... ¿de qué huye Emilie y por qué?

El autor y su obra ... 
Bakker, destaca por hacer uso de un lenguaje sumamente rico.
Sus relatos mantienen un excelente ritmo y su prosa, pausada y detallista al tiempo que delicada, consigue reflejar a la perfección el universo de sus personajes, frágiles y castigados en apariencia.
Una narrativa espectacular, inquietante, que sorprende por su laboriosidad y ambigüedad, y que termina dominando al lector por completo.

Gerbran Bakker, hasta el momento, nos plantea historias de tono pesimista, con personajes que han sufrido algún trauma y donde podemos apreciar a través de su narración, sus conflictos y miedos. Pero no os penséis que este detalle es algo negativo, todo lo contrario...
Sus obras, como he dicho, más que novelas son relatos, historias con pocas páginas pero que absorben por completo el tiempo del lector.
Lo esencial de su obra, la característica predominante, son las elipsis de las que hablaremos más abajo, un recurso que me encanta, porque esos vacíos, esos datos que se omiten a conciencia dejando el poso en la narración y en el lector, crean un nexo que nos estimula, que hace que pensemos e imaginemos.

El elenco de personajes en sus obras es también reducido, consiguiendo que centremos nuestra atención en el argumento.

En este caso, el encargado de acercarnos a la historia, a la mente y al universo emocional de Emilie, es un narrador cuasi omnisciente.
Posee unos recursos limitados, tiene una visión parcial de los acontecimientos y se centra en la protagonista.
Solo en un par de ocasiones, se sale de esas directrices y nos acerca a la familia que permanece en Holanda, eso sí, en ese momento se transforma convirtiéndose en un narrador cámara, que únicamente relata lo que ve.
Creo que una excelente elección narrativa...

En conclusión, un texto ricamente poblado de descripciones, narrado en tercera persona, con frases cortas que crean diálogos ágiles y que facilitan con ello la lectura.
Pero esta lectura, hay que decirlo, es extraña... Ya he comentado que no nos encontramos ante el clásico thriller, aunque como se indica en la sinopsis pueda parecerlo; es más bien una narración enigmática, por lo que se intuye pero no se dice. Ya sabéis, las citadas elipsis, esa técnica que suprime algunos acontecimientos relevantes para aportar más suspense al texto.

Emilie y los gansos...
La protagonista, es una misteriosa mujer que esconde un pasado del que huye, una mujer desorientada que intriga al lector desde el comienzo y con un futuro que iremos descubriendo, incierto.
Dice que su nombre es Emilie, curioso dato, ya que conoce a la perfección la trayectoria literaria de la autora Emily Dickinson, con la que tiene una relación de amor/odio.
Es un personaje al que vamos conociendo poco a poco.
Al principio es solo ella y lo que ve a su alrededor. Más tarde, ese círculo se amplia y empiezan a aparecer personajes y a desparecer gansos, esto último puede servirnos de cuenta atrás... para saber que el final se aproxima.

En momentos puntuales, la protagonista nos facilita datos a través de sus recuerdos. Con ellos conoceremos a su tío, un personaje incidental pero que aporta la información necesaria para ir conociendo el mal, la sombra oscura que se cierne sobre ella.

Sobre el resto de personajes no voy a hablar, son totalmente secundarios, y aunque aportan a la narración algunos momentos interesantes, únicamente son el recurso para resaltar más la soledad que existe alrededor de Emilie, y es que no hay que olvidar, que ese estado en el que se encuentra sumida es elegido por ella, por lo que se muestra huraña y poco receptiva con los lugareños.

Basta que leáis la obra y conozcáis a sus padres, para entender que la chica ponga tierra de por medio. Son un par de impresentables, totalmente pasivos y conformistas, que por suerte para el lector, tienen un grado de participación mínimo en la trama.

Generadores de intriga...
Siempre os comento los elementos que voy encontrando en las lecturas y que llaman mi atención.
En este caso me centraré en hablar de los que contribuyen a mantener el misterio a lo largo de la lectura.

1.- Las elipsis, ya las he mencionado.
Veréis que las omisiones de datos son algo constante y en ellas se incluye suprimir el nombre de la protagonista a lo largo de todo el texto.
Esta omisión se une al misterio que se cierne sobre ella y a lo sucedido en su vida antes de llegar a Gales.
El motivo para ocultarlo, ya genera de por sí suspense; pero esa supresión intencionada de los nombres afecta también a sus familiares más cercanos; padre, madre y marido que permanecen en Holanda.
El nombre verdadero, lógicamente lo conoceremos al final de la historia, aunque también he de confesar que lo he olvidado por completo, quizás ignorado... para mí, la mujer de los gansos, siempre responderá al nombre de Emilie.

3.- La soledad deliberada de la protagonista, en este caso, también va estrechamente ligada a la ambientación, a ese lugar elegido para pasar el tiempo, esa granja alejada de la civilización en Gales, que consigue crear una atmósfera asfixiante y al tiempo, un nexo de unión fuerte e inquebrantable con los lectores.

4.- Hay autores que recurren a los saltos en el tiempo para crear suspense, en este caso el autor emplea los saltos de escenario, de Gales a Holanda y viceversa, donde se encuentra la familia de Emilie, y que aportará a la trama pequeñas semillas para hacer crecer el misterio.

5.- La genialidad narrativa de Bakker contribuye a potenciar el suspense y mantiene en vilo al lector. Dosifica la información y la tensión que crea hace avanzar al argumento, de manera que no resulta previsible.
De esta frase extraemos algo claro y es que el ritmo narrativo está estrechamente relacionado con la tensión.

Como último detalle decir, que el texto original fue escrito en neerlandés, el idioma de su autor e incluye fragmentos y palabras en inglés que no se han traducido. El motivo... mantener el espíritu original del texto. Por lo tanto, para los que no sepáis nada de inglés se incluye al final del libro un glosario con su traducción.

Una novela destinada a todo el público en general y que no dudo en recomendar desde este blog...