Este mes recuperamos como ENTRADA DESTACADA...

El animal más peligroso. Un thriller victoriano de Gabriel Pombo

lunes, 19 de septiembre de 2016

En auto a través de los continentes (1927-1929) de Clärenore Stinnes

Sinopsis:

En junio de 1929 regresaba a Berlín Clärenore Stinnes, la primera mujer en dar la vuelta al mundo en automóvil. Tras dos años de una aventura sin precedentes, había recorrido el planeta a bordo de un Adler y acompañada del camarógrafo y fotógrafo Carl-Axel Söderström. Lo hizo sin GPS, aire acondicionado, amortiguación, dirección asistida, ni ninguno de los adelantos de hoy, seguida de un vehículo de escolta con dos mecánicos, suministros y herramientas. El libro escrito por Clärenore Im durch Auto zwei Welten narrando aquella hazaña, fue un éxito de ventas. El público quedó conmocionado con las situaciones que tuvieron que afrontar.


Opinión:

Clärenore Stinnes nació el 21 de enero de 1901 y era hija del propietario de una importante fabrica de automóviles. Nada más empezar nos encontramos con un breve relato que nos traslada a su infancia y nos muestra un poco cuales eran sus inquietudes.

“Hasta donde yo puedo recordar, siempre sentí una profunda atracción por la aventura. Por más que mi madre intentara despertar en mí la tendencia a las actividades que se consideraban propias de la mujer, yo demostraba siempre otras aficiones. Recuerdo que cada vez que me pedía que la ayudara a coser o a zurcir medias, escapaba con toda la velocidad que me permitían mis cortas piernas".

A través de esos pequeños apuntes, de esos breves recuerdos, iremos conociendo cómo transcurrió su juventud y posteriormente, aunque de puntillas, los sucesos que más marcarían su vida.

“Aquellos fueron tiempos duros. Ni siquiera al terminar la guerra se dejó sentir algún alivio, porque, al haberla perdido, debíamos dedicar todos nuestros esfuerzos al cumplimiento de los compromisos contraídos y al pago de las reparaciones".

Según profundizamos en la historia parece que el género donde se cataloga esta especie de biografía se distorsiona ante nuestros ojos.
Siempre digo que los géneros o las clasificaciones literarias son algo subjetivo, incluso sin importancia y aquí tenéis la muestra, ya que el contenido de ésta estaría más cerca de una novela de aventuras que del relato de un viaje o de una proeza.


Clärenore Stinnes, fue la primera mujer en dar la vuelta al mundo en automóvil, de carácter indomito, ella misma buscó la fuente para financiar el viaje, ya que sus hermanos, herederos de las empresas familiares, se negaron a sufragar los gastos que conllevaba la aventura.
El viaje estuvo cargado de penalidades, soportaron 53º bajo cero en Siberia frente a los 54º a la sombra de camino a Bagdad, fueron perseguidos por saqueadores de caminos, amenazados por perros salvajes, lucharon contra el barro y contra lagos helados que se resquebrajaban a su paso, y aun así, en ningún momento pasó por su cabeza abandonar la hazaña ni su constante sonrisa.

Cualquiera hoy en día podría dar la vuelta al mundo en coche, pero hay que situarnos en el momento, totalmente alejados de las comodidades que hoy nos acompañan y que parecen habituales en un vehículo.
Clärenore Stinnes lo hizo sin GPS, aire acondicionado, amortiguación, ni dirección asistida.


La encargada de hacernos la narración de todo el viaje es lógicamente nuestra joven heroína, pero llegando al capítulo 20, esta estructura cambia ligera y momentáneamente. En este capítulo se incluye el diario de viaje de Söderström, el fotógrafo sueco y fiel compañero que la acompañará a lo largo de esta aventura. Como digo es un momento puntual que abarca desde el día 1 de agosto al 14.

La lectura se hace muy amena y sorprende el dinamismo de la narración. A pesar de que Clärenor introduce bastantes descripciones, su relato es directo, cuenta lo imprescindible sin demorarse en exceso ni sacar demasiada punta a los acontecimientos. Los capítulos son cortos y en el título de cada uno de ellos, vemos señalados los sucesos más relevantes que encontraremos en su interior.

La parte final de toda esta epopeya, el trayecto por E.E.U.U y Canada, es quizás la más ligera, indudablemente también era la que entrañaba menores riesgos al transitar por carreteras bien asfaltadas, en ese momento, como digo llegando al final de la aventura, es cuando únicamente se permitieron disfrutar del camino sin ningún peligro acechante.


Considero que es una lectura bastante interesante, ya que la diferencia que he encontrado con otras obras de este tipo, es que Clärenore se mezclaba con las gentes con las que se cruzaba, nos ofrece pequeños relatos sobre la forma de vida de los lugareños, acepta y agradece lo poco que puedan ofrecerles, dejando de lado el clasismo tan innato en otras aventureras de su época.



miércoles, 14 de septiembre de 2016

El monje de Matthew G. Lewis

Sinopsis:

El 23 de septiembre de 1794, el joven Matthew Lewis con tan sólo diecinueve años, anunciaba en una carta a su madre que había escrito en sólo diez semanas una novela, entre 300 y 400 páginas en octava. Acababa de nacer una de las obras cumbre de la novela gótica, la forma más leída de literatura popular en Gran Betraña y buena parte de Europa desde finales del siglo XVIII hasta bien mediado el siguiente. La opinión pública se dabatió entre declarar El monje como obra de ingenio o tacharla de blasfema y obscena. Situada en un decadente, hipócrita y mítico Madrid gótico, Lewis mezcla dos tramas bastante espeluznates: la del libidinoso y blasfemo monje Ambrosio y la historia de Ramón y su fatídico amor por la desdichada Inés. Ambas historias están entrelazadas para crear una tensión entre su envoltura sentimental y su trasfondo neta y sombríamente gótico.

Opinión:

La novela Gótica.
Ya sabéis que la novela gótica está estrechamente ligada al género del terror.
Es un género que vio su máximo esplendor a finales del siglo XVIII y que se extendió a lo largo de todo el siglo XIX.
Surgió como reacción ante el movimiento del Racionalismo, pensamiento dominante de la Ilustración, y el Romanticismo se alió con él en muchas o en gran parte de sus historias.


Lo que encontramos en el interior de esta obra, es un compendio de la mayoría o de las principales características del género gótico.
El primero aporte para intentar transmitir desasosiego al lector es que la mayoría de las escenas ocurren cuando el sol ha caído.
Los escenarios elegidos para que se muevan los personajes, castillos, abadías, cementerios, son los encargados de aportar a la trama el toque tenebroso y oscuro.
También encontramos otra de las particularidades clásicas, la maldición ancestral, ya que alguno o algunos de los personajes, la arrastrarán sin saberlo.
Otra rasgo... la incorporación de fantasmas o sucesos paranormales de difícil explicación, algo lógico porque como ya he indicado este movimiento surgió para hacer frente al Racionalismo, donde se priorizaba la lógica.
Las escenas eróticas, amores enfermizos, soledad y melancolía, es algo también inherente a este tipo de literatura, algo que como podemos apreciar coincide también con el Romanticismo, en el que se daba prioridad a los sentimientos, muchas veces llevados al extremo.
Nadie muere de amor con tanto dramatismo, como en este tipo de obras.
Pero volviendo a la literatura gótica...
Los personajes arrastran siempre conflictos interiores, están sujetos a pasiones desenfrenadas, a grandes agitaciones del ánimo, nostalgia extrema, e incluso erotismo y libertinaje; supongo que ya habéis entendido el motivo por el cual, esta novela, fue considerada como una de las más transgresoras del género.
Pero aún hay más, queda lo más importante.

Su trama se desarrolla en Madrid y desde sus primeros compases ya encontramos una crítica abierta hacia los españoles, volcándose en concreto contra los madrileños; a los que ve por su fe ciega en la religión, como autenticos meapilas, con una exagerada e hipócrita devoción.
Lewis no se detiene ahí con su vituperio y extiende su crítica hacia el sistema religioso, así que no es de extrañar la conmoción que causó esta obra en la época.
Lewis declarado anticatólico, se recrea retratando los aspectos más oscuros y corruptos del catolicismo, sin olvidar dedicar una especial mención a la Santa Inquisición y sus Autos de Fe.

Francisco Rizi, Auto de Fe en la Plaza Mayor de Madrid, 1683.
Museo del Prado.

El comienzo.
Uno de los primeros detalles que nos llama la atención y que podía haber incluido en el apartado anterior, es que la prosa es sumamente descriptiva; esto unido a la presentación de los personajes de la cual os voy a hablar a continuación, provoca que para mi gusto, se ralentice un poco el comienzo.

Como digo, los primeros capítulos están destinados a la presentación de los personajes. Nos encontramos con un pequeño laberinto de tramas superpuestas y concatenadas. Todos los personajes y sus hilos tienen un punto en común, un lugar de inicio, y desde él, parecen fluir en distintas direcciones. Pero eso, es tan solo un efecto, ya que al final personajes e historias terminan convergiendo de nuevo.
El punto de inicio del que os hablaba es un personaje, Ambrosio. y desde él se crea la historia.

Parece que con esta obra Matthew G. Lewis intentaba demostrar que a pesar de su juventud, era un excelente escritor que destacaba en varios géneros y que debía ser tomado en cuenta. Al sumergirnos en esta lectura somos testigos de ello, vemos el extraordinario trabajo realizado, el enriquecedor uso del lenguaje y la facilidad con la que se desenvuelve saltando de un género literario a otro. Maneja a la perfección tanto prosa como lírica, incluyendo en la novela poemas y baladas e incluso en algún momento alguna narración breve que puede recordarnos a los cuentos.

El protagonista.
Ambrosio es el protagonista indiscutible de esta historia, sobre él gira todo el argumento y por ese motivo, del resto de personajes no os voy a hablar. Creo que es mejor que leáis la obra para conocerlos en profundidad.
Ambrosio, es el prior del monasterio, conocido en todo Madrid por El Hombre Santo. Este personaje es muy curioso, es un dechado de virtudes, admirado por su elocuencia y temido al mismo tiempo por su intransigencia. Precisamente esa admiración que sienten todos por él, termina convirtiendo lo que tendría que ser humildad en superioridad y esa intransigencia convertida en falta de compasión, termina siendo su perdición.
Nos encontramos ante un personaje dinámico que no para de sorprendernos con su actitud. Según avanzamos en la lectura vemos como la primera impresión que teníamos de él, se va distorsionando a pasos agigantados.

Se podría decir que la trama es bastante predecible, pero eso no es un rasgo negativo; lo interesante es el desarrollo.
Y con esto llegamos a los compases finales y a lo que considero un pequeño fallo...
La forma de concluir la novela es lo que menos me ha gustado, y no me refiero al final elegido.
En los últimos capítulos la acción se acelera al tiempo que se intenta comprimir demasiado los acontecimientos, pasando de puntillas sobre algunos temas. Me ha parecido un final demasiado atropellado, precipitado, en contraste con el comienzo pausado de la historia.

Una curiosidad.
Matthew G. Lewis a pesar de haber ambientado su obra en Madrid, lo cierto es que nunca pisó ni esta ciudad ni más concretamente España). Aun así es meritoria esta obra de principio a fin, porque en ella se respira un ambiente muy real, algo también lógico ya que para ambientarla se documentó leyendo a nuestros mejores clásicos, como Lope de Vega, Cervantes o Calderón.

Y ahora sí que hemos llegado al final.
Para los que huis de las novelas de miedo, realmente esta novela no lo da.
Hay un par de escenas a mitad de la narración que más que horror siembran intriga o un poco de desasosiego; nada que no se pueda superar.
Esta novela ha sido llevada al cine en varias ocasiones, solamente puedo hablar de la protagonizada por Vincent Cassel en 2011... totalmente prescindible, la narración supera con creces la película.

Creo que es una novela muy recomendable y coincido en que es una de las mejores del género.
Ha sido todo un acierto recuperarla para el taller de lectura del mes de septiembre.